Un Tito de Mundial
Un 28 de mayo, pero de 1986, el Monterrey sirvió de sparring para Inglaterra, Marruecos y Portugal. Héctor Becerra fue el goleador rayado en esos duelos.
Por Luis Madrigal | FOTO:
Un Tito de Mundial
Un 28 de mayo, pero de 1986, el Monterrey sirvió de sparring para Inglaterra, Marruecos y Portugal. Héctor Becerra fue el goleador rayado en esos duelos.
Por Luis Madrigal | FOTO:
Viernes 28 de mayo de 2021
Si a usted le dijeran, Rayados como campeón enfrentando a un equipo inglés, seguro pensaría en alguno de los Mundiales de Clubes, pero antes que esos torneos está un antecedente de más alto vuelo. En 1986, después del primer campeonato albiazul y a unos días del arranque del México '86, el Monterrey jugó un amistoso ante la selección de Inglaterra, bueno, de hecho también se midió a Portugal y Marruecos.
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Un 28 de mayo de hace 35 años el equipo albiazul andaba en los cuernos de la luna y era sparring de los equipos que tuvieron a la ciudad como sede de la segunda Copa del Mundo en el país. Y aunque no les fue bien en resultados, hubo un jugador que destacó: Héctor Becerra, quien marcó en dos de los tres partidos.

Tito llegó como delantero de poder, ya que Francisco Javier El Abuelo Cruz estaba en concentración con el Tri en la justa. Por eso el DT Pancho Avilán no dudo de que Becerra era garantía de gol y no falló ante los mundialistas. Clavó gol ante el equipo de La Rosa y ante los marroquíes. Solamente ante los lusitanos no jugó debido a que el técnico dividió al equipo, por lo que no le tocó enfrentarlos.
La madrugada del 28 de mayo, previo al duelo que se realizó la tarde de ese día, Rayados llegó a la ciudad luego de disputar una gira por California donde enfrentó dos partidos de exhibición ante los Petroleros de Tampico-Madero en Anaheim y Frisco. Uno lo ganó (3-2) y el otro lo perdió (1-0).
Esa tarde, los regios enfrentaron a "The Three Lions" en el desaparecido Club Cima, donde cerca de 5 mil aficionados presenciaron el duelo único e irrepetible frente a los mundialistas. El clima fue el ideal, se jugó en día nublado a 30 grados centígrados.

El resultado no fue nada bueno para el Monterrey que cayó 4-1 ante los ingleses. Kerry Dixon abrió el marcador al 9', pero un minuto después, Héctor Becerra puso el parcial 1-1, ante la alegría del público por ver al Tito anotarles. Esto duró poco porque Dixon puso en ventaja a los europeos al 36', mientras que John Barnes (59') y Gary Stevens (75'), firmaron la goleada.
"Fíjate que no recuerdo mucho de esa época, solo que marqué un gol a Inglaterra y otro a Marruecos en El Cerrito. Contra Portugal no jugué porque dividieron al equipo, ese día unos jugamos con Marruecos y otros jugaron con Portugal en Nova, pero no recuerdo más", mencionó Tito Becerra al respecto.
En el partido ante los ingleses hubo otro que destacó, el arquero Jesús Wama Contreras, quien detuvo un penal a Terry Fenwick al 66'. El guardameta regio no se entumió frente al jugador del Queens Park Rangers.
"Fueron partidos amistosos qué sí tienen validez en el aspecto personal. Imagínate jugar contra esos monstruos, pero no recuerdo mucho los partidos amistosos que jugamos en el Mundial, me acuerdo que fue por Cima, y me acuerdo que nos golearon. Jugué contra Inglaterra y Marruecos, que fueron los que se concentraron en El Cerrito", recordó Jesús Wama Contreras.
El primer Mundial
El México 1986 fue histórico para la ciudad de Monterrey, ya que vivía su primera justa mundialista. En 1970, la Sultana del Norte no fue sede del torneo, por lo que ver a los equipos internacionales en la ciudad fue un revuelo.
El Universitario fue la principal sede del torneo, mientras que el Tecnológico había sido remodelado para el torneo, fue ahí donde se construyó la famosa herradura de la casa rayada.
La ciudad fue sede del grupo F del torneo. Las selecciones que viviveron del calor regio fueron: Polonia, Inglaterra, Marruecos y Portugal. Además hubo un partido entre España y Argelia, ellos del grupo D de la competencia.

Los hooligans tomaron Monterrey
Una semana antes de que iniciara el torneo, los hooligans arribaron a la ciudad. Los fanáticos ingleses llegaron a la ciudad precedidos de una fama poco favorecedora, algo que finalmente ocurrió en tierras regias, en donde arrasaron a su paso.
Los periódicos de la época advirtieron de la posible violencia que generarían, y no se equivocaron. Se pasearon por las calles sin camisas y con cervezas en mano. Hombres y mujeres se bañaron sin pudor en la fuente que está frente del Palacio de Gobierno, otros en la de Neptuno en La Macroplaza, ante la mirada de la policía y de los regios sorprendidos.
"Paren a los hooligans, es el clamor en Monterrey", tituló la prensa justo el día que Inglaterra enfrentó a Marruecos. Horas antes del partido en el Tecnológico, se reunieron en el restaurante La Rosa Náutica, en la esquina del inmueble, y que hasta la fecha sigue en pie en el mismo lugar. Tras el silbatazo, nuevamente se fueron a bañar en las fuentes públicas.

Inglaterra jugó en el Tec y en el Universitario, los hooligans estuvieron presentes en ambos inmuebles, donde su pasión se desbordó con su peculiar canto al unísono: "Todo lo que pedimos es un gol". Pero fuera de la grada, desquitaron su frustración con golpes a regios o a cualquier otro aficionado que tuvieran cerca.
Después de tres semanas intensas con los radicales entre las calles de la ciudad, el cuadro de La Rosa se fue al Azteca, y sus seguidores los siguieron, hasta que Maradona los echó de la Copa en aquella históricos Cuartos de Final, donde el 10 argentino les clavó dos goles para la historia.
Fotografía: Redes sociales

