"No lo vamos a soltar"
Lía Morán tiene claro el objetivo en Gallos Femenil: meterse en Cuartos. "Sabemos que podemos, estamos a nada del octavo", le dijo a ONCE.
Por Paulina Gutiérrez | FOTO: Paulina Gutiérrez
"No lo vamos a soltar"
Lía Morán tiene claro el objetivo en Gallos Femenil: meterse en Cuartos. "Sabemos que podemos, estamos a nada del octavo", le dijo a ONCE.
Por Paulina Gutiérrez | FOTO: Paulina Gutiérrez
Miércoles 17 de abril de 2024
El Clausura 2024 está en su recta final y los boletos para la Liguilla comenzaron a volar y si hay un equipo que mantiene todas sus esperanzas vivas, ese es Querétaro. Lía Morán, mediocampista de Gallos Femenil, sabe que el boleto a la Fase Final está en sus manos, por lo que buscarán aferrarse con uñas y dientes a ese sueño. "No lo vamos a soltar", le dijo a ONCE.
Con tres fechas por jugarse, 19 puntos (lugar 9) y a solo tres del octavo, Querétaro sueña con su segunda Fase Final y poder hacer historia. La nacida en Guadalajara, Jalisco, habló sobre las expectativas del club de cara al cierre de torneo, su carrera como profesional y la esperanza de volver a la Selección.
MIRA TAMBIÉN: Consulta toda la información del Futbol Femenil
En esta temporada vemos a Gallos ahí peleando, luchando, muy unidas por buscar la Liguilla…
"No perdemos el ánimo, ahí estamos a nada del octavo lugar, de la Liguilla y es algo que hemos trabajado desde que llegó el profesor. Es un objetivo que tenemos y no lo vamos a soltar porque sabemos que podemos, es un objetivo, todo el equipo sabe que puede”.
Conseguirlo está en sus manos, no dependen tanto de resultados…
"Sí, es lo más padre. Otras veces dependíamos de otros, era como que, si este equipo gana, si este pierde y ahorita es el momento que depende absolutamente de nosotras. Estamos trabajando y como sabemos que podemos, trabajamos con más ganas”.
¿Qué expectativas tienen de cara a este cierre?
“Ya queremos entrar en Liguilla, es muy claro eso. El primer objetivo es Cuartos de Final, ya estando ahí podemos pensar en lo que sigue”.
Lía Morán disputa su cuarta temporada con Gallos Femenil. Inició su carrera en Guadalajara y cuenta con apenas 21 años. Desde temprana edad tuvo que dejar su casa por perseguir su más grande sueño.
A tan corta edad, ¿qué tan complicado es estar fuera de casa?
"Mucho, muy complicado, conforme pasan los años y fuera de casa, más te pesa estar lejos de tu mamá, de tu papá, de toda tu familia. Difícil, pero vale la pena todo".
¿Cómo empieza esta aventura en el futbol? ¿Quién te inculca ese gusto?
"Mi mamá dice que, desde pequeña, me dijo que tenía dos años y ya pateaba las pelotillas y pues mi papá siempre ha sido mucho de futbol, siento que por él inicié. A los seis años me llevó por primera vez a un equipo de niños y ahí ya me desarrollé completamente".
Te tocó ese tiempo en el que quizá la mayoría eran niños, ¿cómo fue jugar con ellos?
"Sí, bien padre. Duré seis años en ese equipo, se llamaba Tapatío. Éramos niños pequeños, muy inocentes. Todo era color de rosa en ese momento".
¿Algún entrenador que te haya marcado en esa época?
"Sí, mi primer DT, se llama Eduardo. Nos ponía unos entrenamientos que no inventes, hubo un día que le dimos 20 vueltas a un campo, pero bueno, ahorita eso me sirve mucho en la capacidad aeróbica, le agradezco muchísimo porque en el momento lo sufría, pero ahorita ya veo por qué lo ponía. Después tuve otro profesor, Fernando se llama, yo un poco más grande y ya nos enseñó un poquito más táctico, técnico y todo eso, ganamos muchos campeonatos, éramos de los mejores equipos y siempre fue como con niños y una niña, pero todo fue muy sano".
SU COMIENZO PROFESIONAL
¿Cómo se da esa oportunidad de que puedas estar en un club profesional? Tu primer equipo fue Chivas allá en Guadalajara.
"Salgo de Tapatío como a los 12 años. Entro a la escuela y se me da la oportunidad de ir a hacer visorias a Chivas Gigantera, que es como una filial de lo que antes era Verde Valle… Era lo más top. Resulta que me quedo, estoy seis meses y es cuando se abre la Liga en el 2017. Un profe me ve y me da la oportunidad de entrenar, estuve dos semanas y al final fuimos varias compañeras y al final me dice que sí quedé. 'Tenemos una nueva integrante en el equipo: Lía Morán'. No me la creía, tenía catorce años y ¡Wow! Fui muy feliz entrenando con ellas".
Estuviste una temporada con Chivas, ¿cómo la viviste?
"Muchas cosas que, como niña, ya lo entiendo. Como que el objetivo principal lo perdí, era jugar, debutar, pero disfrutaba mucho entrenar con ellas, aprender… No me importaba si jugaba o no. Pasan seis meses así, después se abre el equipo piloto, me bajan y ya dejo de ir con el de Primera. Tengo mi proceso e igual, un equipazo, también estuve dos o tres años en Chivas y era de que a veces subía a entrenar, a veces me bajaban; constantes pláticas de 'Sí, si nos interesas, pero no sé qué'… Era como un sube y baja. Al principio lo disfruté mucho, ya después conforme fui creciendo fue como que ya quiero jugar".
Precisamente esa preparación te lleva a Puebla, donde sí logras afianzarte…
"Me acuerdo de una vez, como cuatro jugadoras se fueron a Puebla y a mí me dijeron vámonos y yo no quería porque estaba esperando respuesta de Chivas. En ese momento me decían: 'Va a llegar Nelly (Simón), van a cambiar muchas cosas, espérate' y era mucho miedo dar ese paso. Ya al final le digo a mis papás, al principio no me dejaron y ya después de dos o tres días Puebla me marcó y una amiga me dice: '¿Sí te vas a venir o no?'. Al profesor ya le habían hablado de mí y si me quería. Lo platiqué de nuevo y mi mamá, que es un poco más abierta, convence a mi papá, y al final me dicen: 'Sí, vete ya'. La verdad salí un poco mal de Chivas porque les dije que iba a ir de vacaciones y me fui a hacer visorias a Puebla, estuve dos días, al tercero me llaman, me quedo y no regreso jamás".
Con el Puebla tienes buenas temporadas, pero después viene el piquito de tu carrera con Gallos Femenil, ¿cómo se da esta oportunidad de venir a esta institución?
"En Puebla agarré mucha confianza. Tengo un torneo con el 100% de minutos… todo eso sumó, me hizo ser mejor conmigo misma. Ya me creo que soy jugadora profesional… Todo lo que hice en Puebla, entrenamientos brindaron frutos y el seguir trabajando con todo dará aún más. Esa confianza me ayuda a llegar aquí (Gallos) y dije: 'Voy por un lugar, yo no voy a ser banca otra vez, en altas y bajas, voy con todo, ya estoy acá'. El primer partido no lo inicié y pensaba: 'Ya quiero jugar', el segundo aparezco de inicio y ya no solté la titularidad".
¿Cómo aferrarte y pelear por ganarte esa titularidad que a la fecha la tienes?
"Fue un proceso, había niñas muy buenas, pero sabía que podía. Juego de contención, entonces decía como que quiero estar con ella (la titular), entonces fue como, ¿qué tengo que hacer? Tengo que realizar cosas diferentes para llegar a donde está ella. Me seguí preparando cada entrenamiento al 100".
¿Cómo le haces a tan corta edad para verte tan madura y fuerte, en una posición de tanto peso como es la contención?
"Salir de casa a pronta edad, a temprana edad me sirvió de algo y mi mamá siempre ha sido muy de meterme ideas buenas, ella se capacita constantemente, entrena su mente y como que eso desde muy pequeña me lo inculcó a mí. Desde que tenía ONCE años ya estaba yendo a pláticas de crecimiento personal, entonces siempre ha sido como mi foco, ha estado ahí dándome una construcción constante con ella. Estar lejos de casa me ayudó bastante en asimilar, los tengo conmigo, pero estoy lejos de casa, tengo que ser independiente, fue eso más que nada".
Y tan fuerte que has asumido la responsabilidad de tomar un balón, ponerlo en el manchón penal y decir: "Yo los cobro".
"Eso es otra historia. Los practico con otras compañeras y, justamente, un día antes de ese partido donde cobre el penal. No soy de tirarlos, pero ese día Fabiola (Edna Santamaría) falló dos penales, tiramos dos y yo los meto y me dice: 'Si hay penal, tú lo vas a tirar'. Pensaba que no iba a haber un penal, entonces, en el partido contra La Franja hay uno, miro a Edna y me dice: 'Tú'. Me sentía segura, tranquila, sin nervios, solo tranquilidad… Fue raro, una emoción diferente, además contra Puebla, yo dije: 'Sí, sí, la meto, lo practiqué, la puedo meter'. Tiré y entró, estuvo padre. En el siguiente me preguntaron si estaba segura y dije que sí, fue una sensación diferente”.
¿Ya lo empezaste a disfrutar más?
"Sí, sí, cuando antes a lo mejor no me hubiera animado a hacerlo".
UN SUEÑO TRICOLOR
¿Sueñas con la Selección Mexicana?
"Sí, la verdad sí. Es algo que ya viví en la Sub 20. Fue una experiencia muy padre y sí, me gustaría volver a vivirla, es un objetivo".
¿Cómo fue vivir esa experiencia?
"Padre, fueron tres convocatorias seguidas. Siento que me confié un poco porque fue como que ya estoy y lo solté. Estoy trabajando por eso y más cosas".
Gallos Femenil tendrá un cierre de locura camino a la Liguilla: enfrentará en casa a León y Atlas y cerrará el torneo contra Pumas y de visita. ¿La misión? Sumar y aferrarse al boleto.

