Copa del Mundo, Final, España, Argentina, hinchada, afición, color, previa, Estadio Nueva York

Las camisetas de Argentina y España inundaron las calles de Nueva York: Rockefeller, Central Park y Brooklyn lucieron abarrotados previo a la Final.

Por Paulina Gutiérrez | FOTO: Mario Sánchez

Domingo 19 de julio de 2026

NUEVA YORK, EUA (Enviada).- Días de incertidumbre se vivieron en Nueva York y Nueva Jersey en la previa de la Final de la Copa del Mundo. El humo que recubría la ciudad mundialista opacaba el ambiente del magno evento, donde Argentina y España se enfrentarán por el título.

Por fortuna —y luego de una intensa lluvia—, este domingo los astros se alinearon para que protagonistas y aficionados vivan la emoción de la pelea por el título bajo un cielo despejado. Sin distracciones ajenas a la cancha.

MIRA TAMBIÉN: Consulta toda la información del Mundial 2026

PUBLICIDAD NOTAS

Desde las primeras horas de la mañana, las calles de la Gran Manzana comenzaron a poblarse de camisetas albicelestes, y una que otra roja. Los exorbitantes costos, y por supuesto la limitación, impidieron que millones de aficionados acudieran al estadio, pero no a los Fan Fest instalados en la sede.

Así fue que filas interminables se hicieron en los accesos de Rockefeller, Central Park y Brooklyn: todas se mantuvieron en orden, aunque la inexistente disposición de la seguridad local por dar información, se notó. Para el primero, esperaba ingresar una cifra calculada de 3,000 personas —sólo tenía capacidad para 600—, mientras que el segundo, con un aforo para 50,000, logró agotar los tickets desde el 11 de junio.

Los restaurantes y bares de la Quinta Avenida tampoco se salvaron de la demanda de aficionados que esperaban por una mesa para vivir la Final en conjunto: el Mundial sabe mejor en grupo. Por eso, argentinos, españoles, salvadoreños, dominicanos, mexicanos, y aficionados de todo el mundo, se contagiaron de la fiebre veraniega en una sede no precisamente futbolera.

En Nueva Jersey se vivió otra batalla. No con los aficionados, sino entre los medios de comunicación y la organización del evento, que obstaculizó la entrada y provocó una larga fila de horas de espera, causando molestia e incertidumbre entre la prensa.

Todo mientras los aficionados llegaban al recinto para tomar sus codiciados lugares; algunos otros más osados, esperaban para comprar un boleto de reventa a última hora. La mayoría de ellos, argentinos, que anhelan que la Albiceleste de Lionel Messi se convierta en bicampeona del mundo.

"Somos el equipo más grande. Cuando las 'papas queman' (en un momento de tensión), este equipo sabe responder", aseguró con optimismo Rodrigo a ONCE, que bien enfundado en la camiseta de la selección sudamericana, esperaba un milagro para vivir tal emoción en compañía de sus compatriotas en la tribuna. Todos bajo el mismo sueño.

LA PREVIA DE LA FINAL DEL MUNDIAL:

Boletín ONCE