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La afición de Tigres vivió las dos caras de la moneda: la alegría de volver al Uni y la molestia por dejar ir la victoria ante el Atlético de San Luis.

Por Valeria Arévalo | FOTO: Mexsport

Domingo 26 de julio de 2026

Las luces de la casa volvieron a encenderse. Tigres volvió para debutar como local en el Apertura 2026 y, como de costumbre, no lo hizo solo. Miles de aficionados, convencidos de que el apoyo al club es en las buenas y en las malas, abarrotaron la tribuna. Una vez más. Un torneo más.

El ánimo fue un espejo de lo que ocurrió en la cancha. Cuando el partido perdió ritmo —con los dos equipos sin idea para llegar al arco rival—, casi toda la tribuna callaba. Pero al igual que en toda oscuridad, hubo una luz siempre encendida: los Libres y Lokos alentaron sin cesar durante los 90 minutos e inevitablemente, el resto se contagió al llegar los goles.

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Desde la zona de Gol Norte sonaron como un verdadero rugido felino, surgido desde lo más profundo de las gargantas, las versiones mexicanas del "Muchachos" de Argentina, el "Sarà perché ti amo" de Italia, y también las porras propias, como el "Dale, dale, dale Tigueres", "la U, la U, la U", "Tigres, mi buen amigo", entre otros cánticos.

Las banderas en amarillo y azul fueron el complemento perfecto para vestir el Universitario, y fuera coincidencia o no, el equipo de Guido Pizarro tomó una actitud distinta a la de su última aparición, producto de todos los elementos ya mencionados, del tifo con la leyenda "Contigo siempre" con el que la afición recibió al equipo, del show de drones al medio tiempo, o de todo en conjunto.

Sin embargo, la desesperación se adueñó de los presentes tanto dentro como fuera de la cancha en los últimos minutos. Desde esa zona protagonista también rugió un grito homofóbico cuando Andrés Sánchez —el portero rival— hizo el último saque de meta, y un abucheo profundo al sonar el silbatazo final.

Tigres no perdió, pero no ganó. Registró un amargo empate 2-2 que tambaleó más de lo que estabilizó el barco, dejando escapar el triunfo en un partido que dominó casi por completo. "Los Tigres estamos acostumbrados a sufrir", aseguró a ONCE uno de los auriazules antes de iniciar el espectáculo.

El color del Tigres vs. Atlético de San Luis

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