NUEVAS RAYAS
Amandine Miquel mandó un mensaje claro para la dirección de Rayadas: las jugadoras deben alinearse a la exigencia de lo que el club provee.
Por Gilberto Galván | FOTO: ONCE
NUEVAS RAYAS
Amandine Miquel mandó un mensaje claro para la dirección de Rayadas: las jugadoras deben alinearse a la exigencia de lo que el club provee.
Por Gilberto Galván | FOTO: ONCE
NUEVAS RAYAS
Miércoles 12 de agosto de 2026
Para todas, en Rayadas ya no está más el modelo anterior. Después de la partida de Eva Espejo de la dirección deportiva, junto al adiós de Amelia Valverde, en el club se enfocaron en hacerse el importante por encima de cualquiera. Ojo, no es que antes no se tuviera en mente, sino que ahora se lleva a cabalidad.
En Femenil ocurrió lo mismo, con un David Patiño que absorbe conocimientos cada día mientras Daniela Solís hace el trabajo tras bambalinas. Mientras el primer equipo incorpora nuevas piezas y espera a sus seleccionadas, un incidente con las juveniles dicta el nuevo cambio de orden de la institución a todas luces.
La exigencia será lo que reine en las diferentes categorías, el valorar lo que el club provee (de primer mundo) y en ganarse, con base en el trabajo, las oportunidades que se les brinden a los jugadores y jugadoras. Lo de “Disneyland”, dicho por la DT Amandine Miquel y la posterior polémica con el festejo de gol Sub 19 solo refleja lo mismo: se alinean o se alinean.
En México no se está acostumbrado a que las cosas se hablen con franqueza. Con el respeto al límite, la francesa destacó que algunas jugadoras no estaban al nivel que se exige para las futbolistas que participan en Primera División, aunque le había gustado lo mostrado por las que ingresaron de cambio.
Sí, subir de categoría no implica un festejo eterno, sino la confirmación de que se va haciendo un buen trabajo y que eso obliga a redoblar esfuerzos para permanecer.
El gesto realizado en el festejo indica la inmadurez propia de la edad, pero también una falta de conciencia sobre el papel que tienen en el club, en el equipo y la percepción errónea sobre la mandamás del conjunto que se convierte en su meta.
Los mensajes no solo se bajan hacia ellas, sino también al cambio de estructura en cuanto a jugadores de la vieja guardia se refiere. No van más Pamela Tajonar, Tanna Sánchez, Daia Evangelista, Karol Bernal y otras más que no entraban en los estándares de la europea.
Este es el mensaje para todos: es el equipo de Amandine Miquel y de nadie más. Nada de peticiones fuera de lo normal, de no alinearse con el modelo de juego o de no entender el papel dentro del plantel.