Mazatlán Femenil, Cañoneras, Liga Femenil, Apertura 2026, Atlante Femenil, Nicolás Morales,

Pese a su desaparición, varios integrantes del Mazatlán Femenil siguen vigentes en el Apertura 2026.

Por Dali Guerrero | FOTO: Mazatlán Femenil

Viernes 28 de agosto de 2026

La desaparición de Mazatlán Femenil no significó necesariamente el final para las jugadoras que formaron parte de su última plantilla. Con la desaparición del club después del Clausura 2026 y el nacimiento de Atlante Femenil en su lugar, varias de aquellas futbolistas tuvieron que buscar una nueva oportunidad para continuar dentro de la Liga.

La transición no fue igual para todas. Algunas encontraron un lugar prácticamente inmediato en el nuevo proyecto azulgrana, otras cambiaron de equipo y pudieron continuar su camino dentro de la competencia, mientras que para algunas más el siguiente paso tuvo que darse lejos de la Liga.

MIRA TAMBIÉN: Consulta toda la información del Futbol Femenil

PUBLICIDAD NOTAS

El Atlante decidió darles continuidad empezando con su técnico Nicolás Morales y a varias futbolistas que habían formado parte del conjunto sinaloense, entre ellas Enya Hernández, Guadalupe Sánchez y Aleida Cruz. Otra fue Ambar González, que emigró al Querétaro.

Para ellas, el cambio de escudo no significó alejarse del futbol mexicano. Por el contrario, encontraron en el nuevo proyecto una oportunidad para comenzar de nuevo después del complicado cierre que vivió Mazatlán.

Las Cañoneras nunca consiguieron clasificarse a una Liguilla durante su existencia y, en sus últimos meses, incluso se hicieron públicas distintas situaciones relacionadas con las condiciones en las que trabajaba el equipo.

Por eso, el final de aquella institución también representó un momento de incertidumbre para quienes formaban parte de ella. Mientras algunas jugadoras consiguieron mantenerse dentro de la Liga y continuar con su carrera en nuevos clubes, otras tuvieron que buscar alternativas fuera de la competencia para seguir persiguiendo su sueño dentro del futbol.

Plantel de Mazatlán Femenil

La desaparición del club, entonces, no tuvo el mismo significado para todas. Para algunas significó comenzar una nueva etapa prácticamente de inmediato; para otras, tomar un camino distinto y esperar una nueva oportunidad para volver a la cancha.

El escudo cambió, la ciudad también y, aunque no todas pudieron seguir por el mismo camino, aquellas últimas Cañoneras encontraron —cada una a su manera— una forma de darle continuidad a una historia que terminó en Mazatlán.

Boletín ONCE