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Rayados tuvo un acertado plan de partido ante América y supo sufrir cuando fue necesario. Sin embargo, el plantel volvió a quedar corto de revulsivos.

Por Gilberto Galván | FOTO: Rayados

Domingo 11 de octubre de 2026

Rayados no pudo conquistar la capital y aunque le arruinó la fiesta al América, continuó con su escasa suma de puntos en los últimos cotejos. El conjunto albiazul fue mejor que su rival de forma global, pero no logró reflejarlo en el marcador y se quedó corto en el banquillo. De nueva cuenta, buenas sensaciones que no se capitalizan.

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La Pandilla asumió el liderazgo del juego a partir del plan inicial de Matías Almeyda, que basó sus fundamentos en no ir por las Águilas, sino esperarlas en bloque medio y, a partir de ahí, construir presiones al hombre. 

Con esta estrategia cosechó varias pelotas que transformó en peligro ante el arco de Luis Malagón, hasta que aprovechó una desconcentración azulcrema para el golazo de Diego Rossi que abrió el marcador.

(MAPA DE POSICIONAMIENTO GENERAL)

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Ricardo Chávez y Víctor Guzmán ganaron duelos ante Brian Rodríguez y Henry Martin para neutralizar las contras de los de Guillermo Almada; después, Rayados aprendió a sufrir en la segunda mitad con diversas atajadas de Esteban Andrada e incluso, cruces en la línea del lateral derecho. Ojo, en ese lapso la escuadra fue empujada contra su arco.

Sin encontrar los recursos para intimidar al espacio y con nombres que ingresaron desde el banco y no brillaron, Rayados dio otra muestra de la poca profundidad de plantilla que tiene en cuanto a nombres se refiere, ya que solo Lucas Ocampos mostró adeptos para intentar ganar el partido con dos pases hacia Hugo Cuypers. 

Érick Aguirre entró para controlar lo que llegó a su sector y los albiazules cumplieron en el Azteca, pero siguen sin sumar de forma contundente al solo tener en su registradora 5 de los últimos 18 puntos posibles.

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