El impacto de El Bicho
El eterno legado de Cristiano Ronaldo; 23 años que cambiaron la historia de Portugal en el futbol.
Por Gilberto Galván | FOTO: Redes sociales
El impacto de El Bicho
El eterno legado de Cristiano Ronaldo; 23 años que cambiaron la historia de Portugal en el futbol.
Por Gilberto Galván | FOTO: Redes sociales
Jueves 05 de noviembre de 2026
El camino parecía continuar, pero se truncó por dimes y diretes y desembocó en que el súper crack decidió dar un paso al costado después de 23 años. Aunque la carrera de Cristiano Ronaldo aún no dio su paso final, el retiro de Portugal da la sensación de que el letrero de salida está cercano para terminar la ruta del futbolista más grande en la historia de su país.
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La historia del niño de Madeira, que llegó a tomar el testigo de Luís Figo y terminó siendo más impactante que Eusébio, le puso fin al contador de estadísticas: 146 goles, 45 asistencias, 234 partidos jugados y 23 años dedicados a defender la playera de los lusos. Desde los cinco años que portó el 17 hasta heredar en 2008 el mítico 7 de su marca, la carrera internacional de CR7 fue un constante remar contracorriente y tirar de generaciones muy buenas de futbolistas que aún no estaban preparados para codearse con las grandes potencias del orbe.
Palmo a palmo con Lionel Messi en la disputa por Balones de Oro, Botas de Oro y títulos con los grandes clubes antagonistas de España (más una con el histórico Manchester United), Cristiano fue el ejemplo de trabajo, disciplina y hambre de triunfo en una escuadra que obtuvo su primera Fase Final en un Mundial en 1966 y su primer tercer lugar en una Euro hasta 1984. Sin títulos previos y con ayuda del capitán, Portugal obtuvo la Eurocopa 2016 más las UEFA Nations League de 2019 y 2025.
Del extremo regateador y las mil bicicletas se pasó al goleador que saltaba más que nadie, quería más que todos y, con su potencia de piernas e icónica forma de cobrar los tiros libres, se convirtió en el líder de toda una generación de amantes del United, del Madrid, de la Juventus y hasta del Al-Nassr. Todos observaron los compases de sus Copas del Mundo y despidieron, con lágrimas, el último andar de Ronaldo por un estadio mundialista, después de caer derrotado ante España en los Octavos de Final en Dallas.
Fiel a sus palabras, pero no a su autoconfianza, Cristiano escribió una carta, se la leyó al mundo y regresó al vestuario de Portugal la banda de capitán, el histórico número representante de su marca personal y el jersey a manga larga de toda la vida. Su frase complementó todo: un trayecto con numerosos tropiezos en el que dejó todo por su país y un legado que perdurará más que las copas y los goles, además de la muestra de que el trabajo duro premia más que una celebración que resonará por la eternidad con el “Siu”.
"Llegó el día de devolver la camiseta siete a la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y responsabilidad de vestirla", cerró.


