Rayados Monterrey Liga MX Concacaf Tigres Santos 1 de mayo Afición rayada Estadio BBVA Estadio TEC remontada

El 1 de mayo no es una fecha cualquiera para Rayados en la Concacaf: remontada y título ante Santos (2013); consagración frente a Tigres en el BBVA (2019).

Por Adrián Maldonado | FOTO:

Jueves 30 de abril de 2020

En la historia del Club Monterrey hay fechas importantes, pero sin duda el 1 de mayo es doblemente especial. Un par de títulos de Concacaf, el más reciente ante Tigres, elevan a este día a la categoría de inolvidable para los hinchas de Rayados.

MIRA TAMBIÉN: Consulta toda la información de Rayados

Un día de hazañas y gloria pura. Regresemos siete años atrás, ante Santos, cuando Rayados selló la estridente remontada que hizo temblar al extinto Tec. Aún hoy reviven los goles de Aldo, Neri y Suazo sobre un vapuleado Oswaldo Sánchez.

Esa Final de la Liga de Campeones de Concacaf del 2012-2013 fue un triunfo de 4-2 sobre Santos, con quien tenían en ese tiempo un buen agarrón, ya que un año atrás se habían enfrentado también por el mismo trofeo (ganó Monterrey 3-2) y unos días después por la Liga del Clausura 2012.

Ese título fue el broche del final de la época dorada de Rayados. A los meses se fue Víctor Manuel Vucetich, ya algunos jugadores históricos se le habían adelantado y después vino una época oscura hasta el 2019, que trajo una nueva luz.

LA VENGANZA

Más acá en el tiempo, hace un año atrás ante Tigres, quedó grabada a fuego la noche en que los albiazules expulsaron a todos los demonios guardados en el BBVA.

Siempre fresco el título de Liga que se llevaron los del Tuca el 10/12/17, Rayados debía evitar otro papelón mayúsculo y quitarse esa espina. Con Diego Alonso, al final, lo logró.

Dicho juego llegó en el momento justo para robarse la mirada del país entero. Era la confirmación de que Tigres y Rayados iban por un buen camino, que posiblemente era la culminación de una era en la que se hicieron populares y tuvieron un impacto mediático top, que les permitió poner en la máxima expresión la rivalidad del Clásico Regio.

Este día pasó a la historia no sólo por ser una Final Regia, sino la primera de carácter internacional. Los del Tuca con las ganas de tener el título que les falta a su brillante vitrina de la década, mientras del otro lado, un equipo que presumía un ya lejano tricampeonato y con muchos deseos de revancha.

La primera Final Regia en Conca permitió al hincha y jugadores del Monterrey tener una segunda oportunidad de quitarse ese sabor de revancha, de venganza, de odio deportivo y para Tigres estaba mucho en juego.

Quizás por eso perdieron más, porque necesitaban ganar ese partido, después de ir abajo 1-0 en el global por la Ida en el Universitario, para poder dejar con la boca cerrada al acérrimo rival.

Un gol de Nicolás Sánchez en el primer tiempo por la vía del penal, la especialidad de la casa, fue suficiente para aumentar la ventaja por 2-0 antes de que André-Pierre Gignac venciera con una media chilena impresionante a un Marcelo Barovero, que esa noche se cansó de atajar y ser figura para darle el cuarto título a los albiazules en este torneo.

La necesidad de reconocimiento internacional en Tigres era absoluta y era casi pecado para Monterrey permitir que su rival de toda la vida le ganara en su casa el título que tanto tiempo presumió, porque por años se encargó de cantar sus logros internacionales al ver que sus vecinos ya habían emparejado y superado su marca de copas de Primera División.

NICO, LA DIFERENCIA

El BBVA estaba a reventar. Banderas, caras pintadas, leyendas en los vestidores y un espectáculo de luces en el previo fueron suficientes para poner con la piel chinita a los miles de asistentes. De hecho, se vivió la séptima mejor entrada en la historia del Gigante de Guadalupe (52,229 espectadores).

De azul y blanco en las gradas, pero también con un sector amarillo que en la Ida se hizo sentir, que detonó de cánticos y apoyo. En el previo todo era nerviosismo por la derrota, pero de entusiasmo en la posible victoria. Fue un juego donde Rayados tenía que ganar de cualquier manera.

Como toda Final, y más siendo un Clásico, los puntos finos marcaron la diferencia. Nico Sánchez se encumbró en los libros de la historia rayada. Sus goles en ambos partidos no sólo fueron la diferencia en el marcador, también le daban la confianza a un grupo de jugadores que por momentos parecía estar tocado.

Diego Alonso pudo alinear a su mejor equipo y ganarle la partida al Tuca Ferretti, quizás no con la mejor táctica, pero con el suficiente amor propio que validó su deseo de llevarse esa cuarta corona de la Concacaf.

Del otro lado, Tuca se llevó las críticas. La afición de Tigres no entendió cómo con la desventaja en el marcador, Gignac arrancó desde la banca. Días después el brasileño demostró que para el resto de la Liga fue lo mejor, ya que el francés tuvo una gran Liguilla y los llevó al séptimo título, pero en aquel momento nadie lo comprendió.

LA ESTRELLA QUE MÁS BRILLA

A un año de distancia, desde las playas de Miami, el DT Diego Alonso aún recuerda la Final Regia Internacional. El uruguayo ha calificado el campeonato como: "La estrella que más brilla en el escudo de Monterrey". La hinchada se la compró y han olvidado un poco el tricampeonato de Vuce para darle más valor a la del 2019, la que fue ante Tigres.

Hay que señalar que pese a la consagración y el valor que mucha fanaticada rayada le dio a la Concacaf, no fue suficiente para soportar el proceso que traía Alonso en la Liga, ya que cuatro meses después y luego de perder el Clásico Regio del Apertura 2019, la afición se encargó de crucificar al entrenador, quien fue despedido.

UN AÑO DESPUÉS

Sin futbol por la contingencia del COVID-19, en Nuevo León es imposible no aferrarse al recuerdo de, quizás, el juego más importante de todos los tiempos.

Un año después de ese juego Alonso ya no está en el banquillo rayado y Ferretti y sus Tigres aún no saben qué pasará con la actual Concachampions, donde se quedaron con la ventaja de 1-0 sobre el New York City FC en los Cuartos de Final.

Luego del pico emocional de tener el tercer lugar del Mundial y ganar la Liga en diciembre, Monterrey cayó y se quebró en el fondo del torneo, con la increíble oportunidad de salvar el semestre si conquista la Copa MX, en donde enfrentará a Xolos en la Final. Ellos a lo suyo y los felinos, a saldar la cuenta pendiente de no saber todavía lo que se siente ser victoriosos en un torneo de Concacaf.

Fotografía: Mexsport

Boletín ONCE