Chícharo sin bigote
JJ González es de escuela lavolpista, pero prefiere seguir los pasos del Piojo o el Profe Cruz. “Como persona es complicado”, dijo sobre Ricardo.
Por Adrián Maldonado | FOTO:
Chícharo sin bigote
JJ González es de escuela lavolpista, pero prefiere seguir los pasos del Piojo o el Profe Cruz. “Como persona es complicado”, dijo sobre Ricardo.
Por Adrián Maldonado | FOTO:
Lunes 10 de agosto de 2020
En su camino para ser entrenador José Joel Chícharo González entiende que no hay mejor aprendizaje que el que le dejaron sus maestros cuando era jugador. Miguel Herrera lo hizo subcampeón, José Guadalupe Cruz le dio un título y Ricardo La Volpe lo llevó a la Selección, pero no es que quiera seguir la corriente del Bigotón y, mucho menos, parecerse a su persona.
MIRA TAMBIÉN: Consulta toda la información de Rayados
A ocho años de su retiro y a uno de completar el curso de DT, el Chícharo se atrevió a señalar que el argentino es posiblemente uno de los mejores directores técnicos que hayan llegado a México, aunque también recordó que en el 2008, cuando lo dirigió en Rayados, su actitud y comportamiento lo hicieron ganarse el rechazo de su persona y de algunos de sus alumnos, algo que si hubiera cambiado quizás no tendría sólo un campeonato, sino más que todos.
En entrevista con ONCE el capitalino habló de todo: reveló el lado oscuro de Ricardo, su experiencia con el Piojo, el dolor de perder la Final contra Toluca por culpa del arbitraje, lo que debe hacer Mazatlán para funcionar y hasta su futuro como coordinador de la futura Liga de Leyendas.
Quieres ser entrenador, pero, ¿quién te marcó más?
"Tácticamente tres: La Volpe, el Piojo y Pepe Cruz. Tienen la misma filosofía como entrenadores, pero en manejo de grupo Pepe y Miguel lo hacen bastante bien, por eso han ganado bastantes títulos y van a seguir ganando siempre y cuando sigan con esa mística".
González sólo jugó un partido con la Selección cuando ganaron 1-0 a China en Seattle en el 2008, cuando jugaba con La Volpe en Monterrey, siendo convocado por Jesús Ramírez.
La Volpe fue quien te llevó al Tri (2003)...
"Él me habló y no tuve el seguimiento, pero luego me tocó en Monterrey un año y para mí, en el trabajo y tácticamente me dejó una buena experiencia ese señor en ese sentido, pero como persona es complicado el día a día".
¿Era difícil acercarse?
"Sus ideas y lo que planea para jugar un partido cada vez, tiene diferentes aspectos que mejorar y me atrevo a decir que es uno de los grandes técnicos del futbol mexicano por mucho, pero sí, su modo de ser no lo deja avanzar al señor. Él tuviera títulos tras títulos si a lo mejor fuera una persona más ecuánime, tranquila y en su forma de ser con el jugador".
Me da la impresión de que tuviste conflictos con él...
"Conflictos como tal no, pero sí había cosas que tanto a mí me molestaban como a él. Me molestaba cómo trataba a los jugadores, a la gente joven, que nos trataba casi parejo a todos, pero era un señor que no se le escapaba a nadie. Eso sí, era molesto. No sé por qué lo hacía, su modo de ser es ese, pero siempre lo dije: si tuviera un poquito más de humildad hacia el jugador, el jugador le hubiera hecho ganar no un título, sino 10 o 15".
Hablas que es uno de los grandes del fut mexicano. ¿Qué tiene de especial?
"Estratégicamente te da muchas opciones de pase, sabe ver muy bien el futbol y de ahí por eso le aprendieron Miguel y Pepe con otro método de ellos, de hacer buen grupo. Por eso Miguel es exitoso en los equipos que va. Si no tienes un grupo bien conformado, de 30 jugadores y si sabes que nada más juegan 11, ¿cómo le haces para que los otros estén contentos? Es mucho manejo de grupo y trabajar el día a día dándoles referencias".
Si tuviera un poquito más de humildad hacia el jugador, el jugador le hubiera hecho ganar no un título, sino 10 o 15.
En el campeonato con Atlante (2007), ¿cómo los trataba el Profe?
"Tengo buena relación con Pepe. Hablamos de cómo pasó con un equipo que con una columna vertebral, a pesar de no tener tantos jugadores de nombre, se hizo campeón por el vestidor, por el buen manejo de grupo. Sabíamos el compromiso que teníamos y más en una ciudad que es 100 por ciento turística. Ir a Cancún y a los seis meses quedar campeón no estuvo fácil, pero cada jugador se metió a la cabeza a qué es lo que íbamos: entrenar y jugar bien al futbol".
Es lo que puede pasar a los jugadores del Morelia, ahora, con el cambio a Mazatlán...
"Lo más importante es el manejo de grupo porque el entrenador tiene que convencer a un jugador que va a una ciudad turística y no de vacaciones, que van a hacer un nombre allá y tratar de enseñar buenos fundamentos futbolísticos para que no se desvíen en otra situación. Había muchas distracciones (en Atlante). Mazatlán es un lugar de playa y hay muchos distractores para el jugador, más teniendo figura y la oportunidad de poder ir a todos lados".
¿Qué recuerdas de tu paso por Rayados? Pocos olvidan que te expulsaron en la Final de 2005...
"Fue un trago amargo para nosotros porque sabíamos el potencial que teníamos y el equipo que habíamos formado desde la dirección técnica hasta los utileros, como para ser campeón ese día. Monterrey era espectacular, se entregaba y en toda la temporada hizo las cosas bien. Nos faltó ese granito. Me da mucho orgullo saber que es una ciudad muy futbolera y (tiene) de las mejores aficiones. Estoy agradecido de usar esa casaca, la llegué a querer".
Te echaron por una patada a José Cruzalta. A 15 años de eso, ¿cómo percibes la jugada?
"Trato de quitarme para que él se vaya a un costado y lamentablemente se ve como si yo le tirara una patada. En ese momento para mí no era de roja, a lo mejor una amarilla, pero en ese momento la juzgó de esa manera y ni hablar".
Con tu roja y las de Paulo Serafín y Luis Pérez, el villano fue el árbitro, Marco Antonio Rodríguez...
"Era un árbitro que no tenía diálogo, muy prepotente y soberbio que pensaba que él era el protagonista y así no era. Te puedo decir que casi no tuve diálogo, era muy cerrado y con muchos tuvo problemas. No digo que sea mal árbitro porque no lo es, simplemente en el diálogo jugador-árbitro no se prestaba. Era una persona muy cerrada y pensaba que él siempre tenía la razón".
¿Cómo viste al Piojo?
"Era el momento de culminarlo y por error de nosotros se pierde una gran temporada. Cuando eres un entrenador que te hierve, que siempre estás al filo de la butaca y alentando tratando que tus jugadores te miren, pues es normal que un técnico explote de esa manera. Eso fue lo que más le dolió, las expulsiones de cómo fueron. Había un gran plantel y era para campeonar".
¿Te ves dirigiendo en la Liga MX o en dónde quieres comenzar?
"Es complicado, también hay muchos técnicos que están en la fila y que quieren dirigir en Primera. Cuando te llegan las oportunidades hay que trabajar día a día y con la experiencia que tuve me queda claro que si aplico todos los conocimientos y de vestidor, nos puede ir bastante bien".
¿A qué te dedicas?
"Ahorita a estudiar. Viene un proyecto muy bueno que voy a ser coordinador de zona de la Liga de Leyendas que empieza en enero, una liga que la gente de 40 años que jugó 20 años atrás vamos a hacer una Liga como la de Primera División. Va a haber cuatro grupos y tiene que haber por lo menos 16 jugadores que hayan estado en Primera, con dos refuerzos".
Con boletos en 50 pesos, canchas privadas y con árbitros retirados, el proyecto intentará reunir a los ex jugadores para acercarlos a la afición de diferentes sedes, principalmente en la Ciudad de México, pero pensando que pueda tener equipos también en Nuevo León.
¿Te quedó buen recuerdo de la afición?
"(El Clásico Regio) se vive con otra intensidad, la ciudad se paraliza. Esa afición es una de las mejores del futbol mexicano. Para ser de la ciudad es el mejor partido que un jugador puede tener".


Fotografía: Instagram
