El primer campeonazo
Alejandro Izquierdo nació con Tigres desde la Segunda, luego se consagró como pieza clave en los títulos de Primera. El Chueco se tatuó la piel felina.
Por Javier Morales | FOTO:
El primer campeonazo
Alejandro Izquierdo nació con Tigres desde la Segunda, luego se consagró como pieza clave en los títulos de Primera. El Chueco se tatuó la piel felina.
Por Javier Morales | FOTO:
Martes 12 de enero de 2021
Ahora que las visitas a los podios y los besos a las medallas son frecuentes, ya son varios los jugadores de Tigres que pueden jactarse de ser coleccionistas de campeonatos.
Con tantos trofeos levantados al aire, elementos como Nahuel Guzmán, Jesús Dueñas, Hugo Ayala, Guido Pizarro, Javier Aquino y André-Pierre Gignac, entre otros, forman un selecto grupo de multicampeones.
Pero antes que esos héroes, hubo un elemento que ostentó por más de 30 años, el récord de ser el máximo campeón con los auriazules; de hecho, es el único en la historia que ganó los primeros cuatro títulos del equipo de la UANL, en aquella primera época dorada.
Se trata de Alejandro Daniel Izquierdo Bueno, el famoso Chueco, una de las primeras leyendas del club auriazul; quien el próximo domingo cumplirá 66 años de edad y en dos semanas más celebrará otro aniversario más de su único gol.
Izquierdo llegó al equipo cuando éste aún competía en la Segunda División. Fue de los héroes que lograron el ascenso, participó en la consecución del primer título de Copa y de los primeros títulos de Liga. Ni legendarios como Tomás Boy, Osvaldo Batocletti, Jerónimo Barbadillo o cualquier otra leyenda de antaño fue tan ganador como el Chueco.
Así llegó Izquierdo a Tigres
Procedente de la Ciudad de México y de las Fuerzas Básicas del equipo Atlante, Izquierdo arribó al entonces llamado Universitario de Nuevo León, a los 18 años de edad; esto para la temporada 1973-74. Llegó al lado del goleador Rodolfo Titino Montoya.
Prácticamente sólo existió una camiseta en la trayectoria de Izquierdo, la de Tigres. Con el equipo felino permaneció hasta la temporada 1984-85, su última como profesional.
En sus inicios, Izquierdo se desempeñaba como extremo. En Segunda División fue titular indiscutible; participó en el "Juego del Terror", en el sufrido ascenso a Primera División, cuando el equipo felino se impuso a la UdeG.
Ya en Primera División, el técnico José Che Gómez lo movió a la lateral izquierda, lo hizo jugar a perfil cambiado, Izquierdo era diestro natural.
Este histórico defensa se distinguió por ser uno de los marcadores más “perros” en la historia del futbol regiomontano.
Como ofensivo portó el número 11, como lateral jugó con el 5.
Los títulos de Alejandro Izquierdo
"Tuve la fortuna de ser campeón en cuatro ocasiones con Tigres. Mi primer título fue precisamente en la temporada que debuté, con el técnico José Che Gómez, cuando logramos el ascenso a Primera División, después de ganarle con marcador global de 3-2 a la UdeG.
"Después conseguimos la Copa de 1975, cuando era entrenador Claudio Lostaunau; ahí le ganamos al América aquí en el Universitario 2-1. También estuve en los primeros títulos de Liga de Tigres, el de 1978 y 1982, con Carlos Miloc", comentó Alejandro en una entrevista, hace tiempo, para una publicación universitaria.
Lesiones, su gran problema
Un par de lesiones estuvieron cerca de truncar la carrera de Izquierdo: un posible cáncer en una ingle y también una fractura de tibia.
"Hubo dos momentos muy complicados en mi carrera, uno fue cuando me fracturé la tibia derecha; el otro cuando me diagnosticaron cáncer en la ingle.
"La fractura de tibia fue en Zacatepec (temporada 1981-82). Recuerdo que fui al ataque, pero recibí una plancha de Jorge Blanco. Cuando caí, la pierna derecha quedó rígida y ya no pude pararme. Cuando el médico me cortó el calcetón, nada más vi que donde debería haber hueso estaba todo sumido. Me enyesaron y después de ocho meses volví a jugar”.
En esa Fase Final, Tigres logró su segundo título de Liga. Aunque Izquierdo no participó en la Liguilla de ese torneo, tuvo acción en los primeros 17 partidos.
Antes, en 1978, padeció un tumor que parecía ser cáncer: "Cuando tenía 23 años, comencé a sentir un dolor en la ingle derecha. Me detectaron un tumor y me lo extirparon, había probabilidades de que fuera un tumor maligno, que fuera cáncer.
"Hicieron infinidad de estudios. Afortunadamente, a los tres meses, cuando ya estaba desesperado, me dieron la noticia de que el tumor era benigno", recordó el Chueco.
En camión al Clásico Regio
Entre las anécdotas que recuerda Izquierdo, están algunas que giran al primer Clásico Regio.
El Chueco, quien disputó 15 ediciones del Clásico, comentó que, a diferencia de los jugadores de Rayados, los de Tigres no tuvieron concentración y cada quien llegó por su cuenta al Estadio Universitario. Incluso, en el caso de Izquierdo, este se trasladó en ruta urbana.
"Tomaba el Ruta 14 y me iba al estadio (Universitario). Así llegué ese día al primer Clásico", reveló en una entrevista con el periodista César Vargas.
Por esos años, en Tigres no había tantas comodidades como las que prevalecen ahora hasta en los clubes con presupuesto limitado. Por esos años los jugadores, por ejemplo, tenían que lustrar sus tachones; incluso la manera de hidratarse era tomando agua directa de la llave.
Anota gol...y lo corren
Si bien en la carrera de Alejandro Izquierdo no faltaron títulos, los goles no fueron abundantes… aunque tampoco se fue en blanco.
Tras 12 años de jugar con la camiseta de los felinos, como si fuera el final de una película, el Chueco anotó gol en su último partido como profesional.
El 26 de enero de 1985, en la jornada 24 de la temporada 1984-85, ante el León en el Universitario, Izquierdo anotó a los 25 minutos. En esa ocasión Tigres ganó 2-0, el segundo gol fue de Carlos Muñoz.
"Tomás Boy cobró un tiro de castigo por el lado izquierdo, yo estaba como último hombre en el otro costado; el balón techó a los demás jugadores y yo llegué de atrás para cabecear y meter el gol con el que ganamos el partido", así narró Izquierdo su anotación.
Ese fue su único gol. El Chueco señaló que los aficionados le hicieron dar una vuelta al campo para celebrar la anotación, situación que no le gustó al entonces técnico Manuel Lapuente.
A decir del periodista Ángel Chávez Córdova en su libro "Tigres Campeón", esa fue una de las razones por la que Lapuente marcó a Izquierdo y ya no lo contempló para el siguiente torneo.
Fue un adiós prematuro, tras 12 años como profesional, el Chueco colgó los botines con algunos años por delante en el profesionalismo.
"Me retiré a los 29 años, no entré en los planes de Manuel Lapuente y yo estaba aferrado a seguir con Tigres. La verdad no me interesaba jugar con otro equipo. Como no fui tomado en cuenta, preferí retirarme y comenzar a trabajar en otras cosas", palabras del Chueco.
A la brillante historia reciente de los multicampeones en Tigres, desde hace décadas, alguien ya los esperaba.


Fotografía: Mexsport

