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Tigres Femenil no comenzó de la mejor forma a nivel defensivo y ahora tendrá que reponerse a la salida de Aaliyah Farmer.

Por Dali Guerrero | FOTO: Mexsport

Jueves 05 de febrero de 2026

Tigres Femenil vive un arranque de torneo con señales claras de inestabilidad defensiva. El equipo ya no transmite la misma solidez que lo caracterizó la campaña anterior: sufre más, concede espacios y recibe goles con una frecuencia poco habitual para un plantel que suele dominar desde el orden.

El empate 2-2 ante Pachuca en el Estadio Hidalgo lo evidenció. Las Tuzas presionaron, atacaron por bandas y rompieron el equilibrio felino con transiciones rápidas. El conjunto felino se desordenó, perdió referencias en la última línea y apenas logró reaccionar en el cierre, salvado por el doblete de Diana Ordóñez.

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La baja de Cristina Ferral dejó un hueco importante en experiencia y liderazgo. En ese contexto, Aaliyah Farmer se consolidó por rendimiento como una de las centrales principales, mientras Ferral quedó más como alternativa desde la banca.

Sin embargo, el panorama cambia nuevamente con la salida de la estadounidense, que obliga a Pedro Losa a reajustar su defensa y volver a mover piezas en una zona que todavía no encuentra continuidad.

Sin Farmer, el recambio natural para ocupar ese espacio sería Mariza Nascimento. Ante el cuadro hidalguense, Tigres inició con la dupla entre la brasileña y Greta Espinoza en el centro de la zaga.

Aun con modificaciones, la zona baja auriazul sigue sin encontrar estabilidad. Se notan desconexiones, cierres tardíos y poca coordinación cuando el rival acelera o rompe líneas con velocidad.

Los números respaldan la preocupación: con los dos goles en contra ante Pachuca, Tigres llegó a seis tantos recibidos en cinco partidos. La temporada pasada permitió ocho en 17 juegos de Fase Regular.

Con ese contraste, el reto inmediato es evidente: recuperar orden, confianza y automatismos defensivos. Porque si Tigres quiere volver a competir desde la autoridad que lo distingue, primero deberá reencontrarse con la solidez que históricamente lo sostuvo desde atrás.

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