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El viaje de Sam Darnold y Drake Maye al Super Bowl LX ha sido por caminos diferentes, pero muy explosivos.

Por Daniel Rangel | FOTO: NFL

Jueves 05 de febrero de 2026

El Super Bowl LX llegó, el evento más esperado para los aficionados de la NFL, donde se enfrentarán en el emparrillado dos franquicias que se vuelven a ver las caras después de 12 años. Los Seahawks de Seattle vs. Patriots de Nueva Inglaterra retoman este partido como revancha, después del Super Bowl XLIX que ganó Pats por 28-24 en febrero de 2015.

El Super Bowl 49 fue la culminación de una dinastía (Brady) y el colapso de otra (la Legion of Boom), la edición XL es la redención. En el 2015 vimos un duelo de trenes físico y defensivo. Hoy la era cambió, pero se mantiene esa competitividad en el terreno de juego.

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La narrativa más fascinante está bajo el centro. Dos quarterbacks que llegaron a la NFL con etiquetas distintas y que hoy buscan el mismo objetivo en el juego más importante en el mundo del futbol americano profesional.

Sam Darnold fue elegido por los Jets de Nueva York como tercera selección global del Draft 2018, donde tuvo un inicio de muchas expectativas, pero se vieron opacadas por el bajo nivel de juego que demostró.

Por lo que, después de tres temporadas en los Jets, empezó a deambular por diferentes franquicias como Panteras de Carolina (3 años), 49ers de San Francisco y Vikingos de Minnesota, donde brilló intensamente en 2024, pero la franquicia de la NFC Norte decidió dejarlo en libertad algo que los Seahawks aprovecharon en 2025.

Con 28 años, Seattle fue el lugar donde Darnold encontró una estabilidad, que lo consolidó como el quarterback estrella del equipo. Sumó 4,048 yardas de pase, 25 touchdowns y 14 intercepciones a lo largo de la campaña y las mejores estadísticas para su carrera de momento.

Por otro lado, está Drake Maye, el mariscal de campo de los Patriotas, una franquicia en reconstrucción que encontró a la persona ideal para comandar este equipo en reconstrucción.

El joven de 23 años fue seleccionado tercero global en el Draft 2024 logró hacerse con un lugar en la titularidad rápidamente en la NFL. Tras consolidarse en 2025 con una de las mejores campañas sumando 4,394 yardas por aire, 31 anotaciones y solo 8 intercepciones a lo largo de la temporada regular.

El momento de la verdad llegó. En el Super Bowl XLIX, la moneda cayó de lado de Nueva Inglaterra. En el LX el destino parece sonreírle al que mejor sepa gestionar los fantasmas del pasado. ¿Quién podrá hacerlo mejor?

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