PURO ROLLO
A menos de dos semanas del Clásico, Tigres y Rayados deambulan en irregularidad, dudas e incertidumbre. Ni pa' la carnita.
Por Dali Guerrero | FOTO: Mexsport
PURO ROLLO
A menos de dos semanas del Clásico, Tigres y Rayados deambulan en irregularidad, dudas e incertidumbre. Ni pa' la carnita.
Por Dali Guerrero | FOTO: Mexsport
Lunes 23 de febrero de 2026
Restan dos semanas para el Clásico Regio 142 y el contexto está lejos de ser el ideal. Tigres y Rayados llegarán al Derbi envueltos en irregularidad, dudas e incertidumbre, en un torneo donde la identidad futbolística no termina de consolidarse y los resultados simplemente no acompañan.
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Hablar de lapsos difíciles es parte natural de cualquier equipo de futbol. Llegan por transiciones, por ajustes tácticos que no terminan de consolidarse o por procesos que obligan a reconstruirse.
Actualmente Tigres atraviesa uno de esos… pic.twitter.com/Tm9nBug4VD
Tras siete fechas del Clausura, el balance es prácticamente idéntico. Ambos suman diez puntos, con tres victorias y tres derrotas, en un arranque que dista de lo que acostumbran. El cuadro de Guido Pizarro apenas marca diferencia con un gol más, pero en funcionamiento las similitudes son evidentes: ofensivas que generan poco y defensas que cometen errores puntuales que ya costaron partidos.
La escuadra dirigida por Domènec Torrent, con la plantilla que presume, debería ofrecer mucho más. Sin embargo, ni los nombres ni la jerarquía individual son suficientes para sostener un rendimiento estable. La irregularidad se convirtió en su principal enemigo: no corrige sobre la marcha, repite fallas y termina ahogándose en sus propios errores.
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— ONCE Diario (@oncediariomx) February 23, 2026
Con los universitarios, el panorama no es tan distinto. El equipo pierde solidez en momentos clave y ya no transmite la sensación de control que lo caracterizaba. Le cuesta sostener ventajas, carece de contundencia en el último tercio y defensivamente concede más de lo habitual. Sin identidad clara como local ni regularidad en su funcionamiento.
A diferencia de otras campañas, el futbol regio no impone condiciones ni transmite esa sensación de dominio que suele mostrar. No hay regularidad, no hay pegada y cada jornada deja más cuestionamientos que certezas.
El Derbi, entonces, llegará como una oportunidad más que como una sentencia. No resolverá todos los problemas, pero sí puede marcar una pauta. En un contexto donde ambos deambulan entre dudas, el Clásico podría ofrecer, al menos, una dirección clara sobre hacia dónde camina cada proyecto.


