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El Repechaje del Mundial nos dejó una muestra del juego que conecta con la gente, ese que despierta la ilusión de pueblos enteros.

Por Gilberto Galván | FOTO: ONCE

EL FUTBOL QUE EXTRAÑAMOS

Viernes 27 de marzo de 2026

Lo ocurrido en el Repechaje de la FIFA mostró una dicotomía entre lo que añoramos como país y lo que es el juego mismo en la actualidad. En la nostalgia había quedado 1986, con su juego de calle, de luchar a los tumbos y el amor genuino que se forma ante el desvalido. Todo ese recuerdo tomó vida nueva en Monterrey y Guadalajara.

México, entrañable tierra hospitalaria para todo aquel que llegue por una oportunidad o mero disfrute, está sumido en múltiples noticias negativas con su tercera Copa del Mundo a la vuelta de la esquina. 

No son todos, pero algún sector de la opinión pública estaría contento de que la sede fuese retirada al país, como si se tratase de una lección para borrar todo lo que, para ellos, está mal. 

De un problema estructural no se sale sin hacer un cambio desde la raíz y, por su lado, el Mundial nuevamente demostró ser capaz de crear una conexión única con aquellos que parecieran muy alejados de su esencia

Jamaica, Nueva Caledonia, Bolivia y Surinam son testigos de ello, entre el vivir experiencias y acoger al externo, fueron dos entradas buenísimas para ambos estadios mexicanos.

Claro, es un gusto ver la Champions League en sus fases de eliminación. El simple himno instrumental, confeccionado en inglés, francés y alemán, pone un toque distintivo que, sin embargo, no se siente de pueblo, sino de la élite

Historias como la del Bodø Glimt ilusionan, pero el Mundial es mucho más que eso. Conlleva la representación de toda una nación, escuchar el himno que une a su gente y todas las cosas que los hacen ser hincha de los mismos colores. Es el futbol que llevó a Moisés Paniagua, un chico de 18 años, a empujar desde el banco y ganar el partido más importante en los últimos 30 años para La Verde.

Mucha gente criticó la ampliación de 32 a 48 equipos. Que la calidad futbolística pueda bajar, es tema de otro análisis. Pero la gente con la ilusión por una Copa del Mundo no tiene comparación, como anfitrión México es inigualable y que bueno que, a ratos, el futbol de siempre vuelva.

X: @quirino_galvan

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