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Aficionados de Bolivia e Irak comparten la esperanza de clasificar al Mundial, que los apoyen los mexicanos, y sin olvidarse de los que no pudieron viajar.

Por Gilberto Galván | FOTO: Gilberto Galván

Domingo 29 de marzo de 2026

El futbol es concebido por algunos filósofos del deporte como un vehículo para causas que trascienden al individuo. La movilización de masas generada por un juego de 90 minutos, impulsada por la expectativa de regresar a una Copa del Mundo, constituye el fenómeno que actualmente experimentan Bolivia e Irak en Monterrey.

A unas horas de disputarse el encuentro más trascendental para ambas naciones en los últimos años, el partido se enmarca en el prolongado ayuno mundialista de ambos equipos. Mientras Bolivia añora aquella participación en Estados Unidos 1994 y la generación que la representó, los Leones de Mesopotamia apelan al recuerdo de su presencia en México 1986.

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LA VERDE, A PLANTAR BANDERA

Aficionados provenientes de los nueve departamentos que componen su país, de distintos puntos del Cono Sur e incluso radicados en México, se han movilizado con un objetivo claro: que los nombres de Ramiro Vaca, Miguel Terceros y el director técnico Óscar Villegas logren engrandecer a La Verde a la par de figuras históricas como Marco Etcheverry, Carlos Trucco y Xabier Azkargorta.

En las inmediaciones del Museo de Historia Mexicana y el Paseo Santa Lucía, dos aficionados bolivianos recorrieron la zona portando sus camisetas y una bandera a modo de capa. Uno de ellos, Andrés, quien reside en Colombia desde hace tiempo, realizó un viaje costoso y necesario, motivado por su sentido de pertenencia. Su objetivo es representar a aquellos que permanecieron en su país sin la posibilidad de viajar a Monterrey para alentar a su selección, describiendo lo que siente como algo inexplicable.

“Es único. Recién estamos empezando a entenderlo, porque es algo nuevo especialmente para mi generación. Tengo 30 años, nací en 1995, desde que estoy vivo no estamos en el Mundial. Siempre se apoya, se va al estadio y se siguen las campañas, pero este grupo que tenemos ahora es muy valiente, joven, juegan un futbol positivo, toman riesgos, pero es lindo verlos y sí, como que todavía nos estamos acostumbrando”, comentó.

“El tipo de cambio del boliviano al dólar no es muy favorable hoy en día, entonces es un gasto extra. Hay muchas personas que están en Bolivia que quisieran estar aquí y nosotros estamos aquí por ellos también, recordó.

IRAK, LUZ PARA SU PUEBLO

La narrativa reciente sostiene que los pueblos de México e Irak poseen más similitudes de las que se creía inicialmente. Pese a la distancia de 12,467 kilómetros que los separa, Bagdad "heredó" a Monterrey a 5 mil aficionados, quienes han decidido acompañar a su selección en el momento más cercano que ha estado, en 40 años, de regresar a un Mundial.

Un país azotado por la guerra desde inicios de siglo y devastado por conflictos internos bajo el régimen de Saddam Hussein y externos, encontró en el futbol un camino hacia la esperanza. Bajo esta premisa, Graham Arnold y su equipo iniciaron en 2023 su complejo trayecto hacia la Copa del Mundo. En el Barrio Antiguo de Monterrey, un grupo de iraquíes residentes en Minnesota compartió su historia con ONCE, encuentro al que se sumó el creador de contenido Ahmed Husan. Entre los aficionados destacó uno que portaba un collar con el mapa de su nación, representado por los icónicos ríos Tigris y Éufrates.

“Estamos muy emocionados de estar aquí, mis amigos y yo, somos originarios de Irak, vivimos en Minnesota, Estados Unidos. Pasamos 12 horas viajando para llegar aquí y estamos muy emocionados por ver el partido y ojalá podamos ganar. Se siente genial. A pesar de que estamos cansados, estamos para apoyar a nuestro país y venimos aquí por la victoria”, aseveró.

Conscientes de lo vivido en el pasado, la afición de los Leones de Mesopotamia busca el triunfo en Monterrey. Para este grupo de amigos, la victoria representaría un bálsamo para 46 millones de iraquíes que atravesaron diversas dificultades, careciendo de felicidad por un periodo prolongado.

“Es muy importante porque han pasado 40 años, y sabes que Irak sufre con las guerras y muchas dificultades, así que significaría mucho para la gente que vive en Irak. Nos traería mucha felicidad y estamos emocionados por ganar”, sentenció.

INVASIONES

Mientras Bolivia cuenta con el respaldo de 15,000 aficionados en el Estadio Monterrey, sumado a los hinchas que consiguieron boletos antes de que se agotara la venta, Irak logró reunir a una decena de seguidores que se manifestaron en la Macroplaza, incluso antes del día previo. Los Leones esperan contar con 5,000 aficionados en busca de su clasificación. Una sola sede enfrentará a dos equipos por el boleto 48 este 31 de marzo, en un duelo que servirá como antídoto para aliviar, al menos temporalmente, las problemáticas cotidianas en sus respectivas tierras.

Boletín ONCE