Promesas sin estrellas
Chivas Femenil se reforzó bien y generó esperanza, pero se fue eliminado por Pachuca. Ya son cuatro años sin títulos.
Por Valeria Arévalo | FOTO: Mexsport
Promesas sin estrellas
Chivas Femenil se reforzó bien y generó esperanza, pero se fue eliminado por Pachuca. Ya son cuatro años sin títulos.
Por Valeria Arévalo | FOTO: Mexsport
Martes 05 de mayo de 2026
Al otro lado del éxito está el fracaso y Chivas Femenil fue un ejemplo de ello en el Clausura. El proyecto que lucía prometedor quedó eliminado en Cuartos de Final a manos de Pachuca, y con este, ya suma cuatro años de sequía de títulos.
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El Rebaño acarició las Semifinales después del primer partido contra Tuzas, llevándose una ventaja de 2-1 del Jalisco. Sin embargo, no respondió en el Hidalgo ni con sus refuerzos deslumbrantes ni sus jugadoras de mayor experiencia.
Se reforzó a Chivas en cada línea para que no se rezagara y en cambio compitiera por su tercera estrella contra los poderosos como Tigres, Rayadas y América; las incorporaciones de Cristina Ferral, Jasmine Casarez y Mayra Pelayo fueron parte del plan.
Combinadas con los emblemas Alicia Cervantes, Carolina Jaramillo y Blanca Félix, al grupo se le vio con buena sinergia e incluso sacó chispazos en partidos clave, como el duelo contra América en el Akron o la goliza ante el Atlas. Ambos, producto de remontadas.
Pero la capacidad de revertir los marcadores, gracias a su calidad individual y grupal, fue a la vez su talón de Aquiles. Chivas constantemente presentó problemas en el planteamiento inicial: era raro que se viera cómodo en los primeros tiempos, aunque el director técnico Antonio Contreras corregía sus errores en los complementos.
#Femenil | 4TOS VUELTA | PACHUCA SE ENFRENTARÁ A RAYADAS ????
— ONCE Diario (@oncediariomx) May 4, 2026
Fin del juego. #Pachuca eliminó a #Chivas tras derrotarlas en los Cuartos de Final. pic.twitter.com/keHT7aqTRc
Sin embargo, también optó por cambiar constantemente el once y experimentar con las jugadoras poniéndolas en posiciones diferentes a las suyas, lo que generó falta de continuidad, entendimiento y adaptación en el sistema que pretendía desarrollar.
Un caso concreto fue el de Jaramillo, que en lugar de mantenerse como la creadora fija que le dio tantas alegrías al Rebaño —siendo una de las mejores asistidoras de la Liga—, pasó al rol de recuperadora en varios partidos, donde era previsible que no destacaría. Incluso perdió la titularidad en la Fase Final.
Maquillar las fallas en el planteamiento era fácil contra equipos que no demandaban gran intensidad o no tenían el mismo poderío, pero no en Liguilla y ante un candidato a campeón como Pachuca, que aprovechó una zaga endeble y la falta de conexión entre líneas para revertir el global con un 3-2.
Así fue como un equipo que tenía la materia prima para trascender y supo salir avante en momentos adversos quedó fuera de competencia, al no contar con un sistema táctico y estrategia claros que le permitieran explotar sus capacidades de manera efectiva.

