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Hannia de Ávila busca "aprender" todo lo que pueda de Ceci Santiago e Itzel. Habló de la exigencia de Tigres y la afición: "Te pone la piel chinita".

Por Dali Guerrero | FOTO: Dali Guerrero

Martes 22 de septiembre de 2026

En un entorno donde la competencia interna rige el camino de un equipo, cada oportunidad es valiosa y más cuando se está bajo los tres palos.

Hannia de Ávila, portera de Tigres Femenil, platicó con ONCE sobre el proceso por el que atraviesa junto a las felinas y, principalmente, lo que significa para ella tomar lo mejor de sus compañeras en el arco para crecer.

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La disposición es una de sus convicciones. "Ser como una esponjita, absorber todo el aprendizaje que pueda", mencionó refiriéndose a Cecilia Santiago e Itzel González, quienes junto a ella complementan la portería auriazul.

"Sé que tienen una gran trayectoria, les respeto eso y se trata de aprenderles lo más que pueda", agregó con una seguridad plantada en el rostro.

Pero hay momentos en los que aprender deja de ser únicamente observar desde un costado. Las circunstancias llevaron a Hannia a tomar la batuta hace no mucho ante Cruz Azul, cuando las bajas por molestias físicas de sus compañeras le abrieron la puerta para defender el arco, y a la jornada siguiente volvió a salir al quite, esta vez ante Pachuca, luego de que Santiago tuviera que abandonar el partido por lesión.

Dos partidos, dos escenarios distintos y una misma necesidad: estar lista.

"Es algo que te toma de sorpresa, no es algo que esperas. Por ejemplo, el partido contra Cruz Azul fue como regresar a las canchas, volver a jugar, y sí te da confianza", contó.

Para una portera, sin embargo, estar preparada no empieza cuando llega la oportunidad. También se construye durante los días en los que toca esperar.

"La posición de arquera no es fácil. Sabemos que una es la que tiene que estar, pero la que está en banca tiene que estar alerta para este tipo de situaciones. El día a día nos prepara para eso", explicó.

En ese camino, Santiago y González también forman parte de su respaldo. Aunque no viajaron para el duelo ante las celestes, estuvieron ahí con mensajes de apoyo y confianza.

"Ellas dos, Ceci e Itzel, han estado muy presentes, con mucho apoyo. Es una convivencia muy bonita. La felicitación también estuvo de parte de mis compañeras. Ellas me generaron confianza y también me comentaron que yo les generé lo mismo", compartió.

Y esa confianza comenzó a tener otra respuesta cuando la afición también reconoció su trabajo. Para Hannia, el respaldo desde las tribunas tiene un significado especial, pero también trae consigo una responsabilidad mayor.

"Que la afición confíe en ti ya es una palomita. Es algo que te afirma que lo estás haciendo bien. Estamos acá por ellos. Se les agradece mucho y uno está trabajando para darles el mejor resultado, porque se lo merecen", expresó.

La exigencia de Tigres, entonces, no parece ser algo que quiera esquivar. Al contrario, la entiende como parte de lo que significa defender ese arco y representar a un equipo que está acostumbrado a pelear por cosas de un nivel mayor.

"Me gusta que la afición esté muy presente. Eso también nos compromete como equipo a dar buenos resultados. Tener el apoyo de la afición es como esa magia, esa vibra que una como futbolista necesita", detalló.

Hannia de Ávila todavía está en ese proceso de absorber, aprender y adaptarse, pero las circunstancias ya le permitieron comprobar algo: en la portería, el momento puede llegar sin aviso. Y cuando llega, toca responder. Pero, ¿le gusta la exigencia que impone un equipo como Tigres Femenil?

"Claro que me gusta. Eso es el futbol, ¿no? Es la magia del deporte".

Por ahora, Hannia sigue siendo una esponja. Pero cuando Tigres la necesita, ya sabe que también toca dejar de absorber y empezar a actuar.

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