Tigres, fracaso, Carlos Emilio González, Carlos Valenzuela, Gerardo Torrado, André-Pierre Gignac, Ángel Correa, Guido Pizarro, Víctor Manuel Vucetich, Liga MX, Apertura 2026, Liguilla

Luego de 23 torneos jugando Liguilla, Tigres verá lo que viene por TV. Un sinfín de errores lo llevaron a la nada.

Por Gilberto Galván | FOTO: Mexsport

Lunes 02 de noviembre de 2026

Las festividades se pusieron ad hoc a la culminación del fracaso de Tigres, un equipo al que no le salieron las cosas en el actual semestre. Ojo, su no clasificación a la Liguilla no responde a solo bajones de juego individuales y, por ende, en el colectivo, sino a una seguidilla de decisiones que afectaron para mal el presente del club. ¿Cuáles son? Acá te contamos.

MIRA TAMBIÉN: Consulta toda la información de Tigres

PUBLICIDAD NOTAS

PÉRDIDA DE CALIDAD Y LIDERAZGO

En un inicio de torneo donde se anticipó la salida de la leyenda André-Pierre Gignac después de 11 años en la institución, en el actual plantel solo quedó Nahuel Guzmán como elemento de la vieja guardia. Sí, otros líderes como Juan Brunetta y Fernando Gorriarán estuvieron, pero el peso que Dedé tenía se fue sin ser sustituido.

Aunado a ello, la piedra angular del proyecto se marchó por la ausencia de refuerzos y así como River Plate le tentó, Ángel Correa se despidió del sitio que dijo querer. No llegó al inicio del Apertura 2026, sino que se marchó antes a Buenos Aires y dejó desprolijo a un plantel que muchas veces maquilló funcionamiento con los gestos individuales del ex Atlético de Madrid.

CAMBIO DE DT

Más allá de su jerarquía como histórico del club en su etapa como jugador, los felinos apostaron por Guido Pizarro en la dirección técnica. Luego de 74 partidos al frente de sus jugadores, el Conde decidió dar un paso al costado vislumbrando el futuro a corto plazo, en donde las incorporaciones no se llevaban a cabo.

Cerrando con dos subcampeonatos en su gestión donde llevaron al límite al Toluca de Antonio Mohamed y una idea de juego sostenible con los perfiles con los que contaba en ese momento, la salida del sudamericano derivó en un interinato con gente de casa (Hernán Elizondo) que no solventó nada y llevó al arribo de urgencia del experimentado Víctor Manuel Vucetich, a la postre, desempeñando funciones de pantalón corto y largo.

UNA NUEVA CÚPULA

Los cambios de nombres también trastocaron los puestos dirigenciales, ya que Carlos Emilio González entró a la presidencia felina en sustitución de Mauricio Culebro con un discurso de "cuidar finanzas" y llegando de un mundo diferente al plano deportivo. Mientras Carlos Valenzuela y Gerardo Torrado buscaban un nuevo DT, la llegada de refuerzos se pausó y la consecuencia, además de malos resultados, fue la salida del Borrego de la cadena jerárquica.

Ahí apareció Vuce, pero el tiempo apremió y la reacción en cadena apareció: resultados pobres, poco aporte de los nuevos y una dirigencia en silencio. La transición tocó aguas bajas en menos de seis meses.

LESIONES

Los padecimientos físicos también estuvieron a la orden del día en el equipo auriazul. El plantel fue sometido a constantes retos de sobreponerse a las adversidades sin múltiples elementos, estando diezmado entre lesiones de larga duración y cuestiones musculares que privaron a los tres entrenadores del semestre de tener una nómina completa.

A las operaciones de Jesús Angulo, Osvaldo Rodríguez y Marcelo Flores se unió Marco Farfán, quien se resintió de una operación llevada a cabo en el escafoides del pie derecho. Durante el torneo, Francisco Reyes se rompió el tendón de Aquiles y quedó descartado para el resto del semestre, aunado a las constantes ausencias de César Araújo, Rómulo, Vladimir Loroña y más recientemente, Joaquim Pereira.

MERCADO TARDÍO Y RESTRINGIDO

Cuando las cosas se hacen con el tiempo encima, lo natural es que no salgan bien. Aunque Tigres encontró piezas para su defensa desde julio, lo cierto es que ninguno estuvo para el inicio del torneo ante Tijuana. Con Alan Franco llegando desde Sao Paulo a préstamo y Mauro Lainez como agente libre, los felinos tardaron poco más de un mes para dar con Ricardo Monreal (Necaxa).

Teniendo una evidente falta de gol, la entidad auriazul fichó in extremis a Emiliano Gómez (Puebla) y Guillermo Martínez (Pumas), futbolistas de corte ofensivo que llegaron en los últimos minutos del mercado de transferencias. Contando con Lainez como el de mejor rendimiento, la irregularidad de Franco colindó con la ausencia de dinero en la directiva y el peso en ataque más pocas oportunidades para Memote (un gol), Gómez (una asistencia) y la inexistencia de Monreal (35.11 minutos jugados en promedio).

Boletín ONCE