Supercopa de España Femenil, Bracelona, Real Madrid, Final, Alexia Putellas, Esmee Brugts

Barcelona Femenil ganó por quinto año consecutivo la Supercopa de España, venciendo 2-0 a un Real Madrid que sigue sin levantar este trofeo.

Por Betsy Hernández | FOTO: RFEF

Sábado 24 de enero de 2026

La Final de la Supercopa de España Femenil entre el FC Barcelona y Real Madrid quedará en la memoria por la jerarquía azulgrana frente a la ilusión blanca, arrebatándole un nuevo título con marcador de 2-0.

Desde el pitazo inicial, la tensión fue palpable. El Barça, con la etiqueta de favorito por su enorme palmarés, y el Real Madrid con el deseo ferviente de conquistar su primer trofeo en la competición, después de firmar una temporada histórica con un futbol más agresivo y competitivo que en ocasiones previas. 

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El primer gol llegó al minuto 27 en una jugada de pelota parada que desniveló el marcador. Tras un saque de esquina ejecutado por Mapi León, Esmee Brugts se elevó más que la defensa blanca para conectar de cabeza y superar a Misa Rodríguez, poniendo el 1-0 a favor de las catalanas.

Real Madrid no se fue sin intentar contestar: mostró agresividad y posesión, y su dupla defensiva formada por Méndez y Lakrar tuvo un trabajo defensivo notable con el balón en juego, conteniendo embestidas blaugranas y saliendo con criterio cuando podía. Sin embargo, esa solidez no se tradujo del todo en las vigilancias sobre jugadas a balón parado, situación que terminó siendo clave en el desarrollo del partido. 

Ya en el tiempo agregado, cuando el partido parecía cerrarse con un solo gol, el Barça obtuvo un penal que Alexia Putellas ejecutó con frialdad: la capitana no perdonó desde el manchón para firmar el 2-0 definitivo, sellando así el título y mostrando por qué sigue siendo una líder innegable en los momentos decisivos.

Tácticamente, el partido dejó varias lecturas interesantes: Barcelona mantuvo su sello mediante posesión prolongada, circulación rápida y presión alta tras pérdida, obligando al Real Madrid a replegar y a defender con líneas juntas.

Por su parte, el conjunto blanco, aunque históricamente dominado por el Barca, fue mucho más competitivo que en ediciones anteriores, replicando con presión adelantada y transiciones rápidas, aunque sin la eficacia necesaria en el último tercio para inquietar verdaderamente. 

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