Idea sin sustento
Torrent experimentó con Rayados saltando al campo con un XI inicial sin 9 nominal y lo terminó pagando caro ante Cruz Azul.
Por Gilberto Galván | FOTO: Mexsport
Idea sin sustento
Torrent experimentó con Rayados saltando al campo con un XI inicial sin 9 nominal y lo terminó pagando caro ante Cruz Azul.
Por Gilberto Galván | FOTO: Mexsport
Domingo 01 de marzo de 2026
Rayados se puso a pensar con su entrenador Domènec Torrent sobre la forma para afrontar el duelo ante Cruz Azul, experimentó saltando al campo con un XI inicial sin 9 nominal y, al final, fue presa de sí mismo en la defensa de los dos goles cementeros, además de no producir múltiples acciones para marcar.
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Si la intención saltando con el 3-4-2-1 era crear un ataque móvil que hiciera saltar a la defensa compuesta por Willer Ditta, Érik Lira y Gustavo Piovi, en el partido fue todo lo contrario.
Sin encontrar ventajas por cercanía entre jugadores como Sergio Canales, Lucas Ocampos y Luca Orellano, los albiazules terminaron cayendo con un Gabriel Fernández que se devoró a Stefan Medina, perdiendo duelos (4/6) y cometiéndole el penal que falló José Paradela.
MAPA DE POSICIONAMIENTO

Incluso, el propio Torrent se dio tiempo de explicar la idea de juego que propuso y que, en sus palabras, los futbolistas siguieron al pie de la letra sin resultados favorables.
"Nosotros hoy hemos intentado jugar con dos puntas más diferentes, porque ellos tienen un 3 atrás con muchos espacios, y aprovechan los espacios. Quedan más en el espacio que adquieren. Ellos prácticamente los dos centrales que tienen, todos los goles frontales los ganan, por eso manejamos los partidos. Casi todos los goles que hacen son en tanto terrenos como en tu propio campo. Los jugadores, repito, han seguido el plan. Hemos jugado de infinitas maneras, hemos intentado buscar lo mejor en cada partido para el equipo", tiró.
El ejemplo más claro de lo largo que el equipo quedó al momento de recuperar el esférico fue Sergio Canales. El cántabro tiró una sola conducción progresiva en un contragolpe que no prosperó con disparo al arco defendido por Andrés Gudiño y fue de 25 metros, datos que refleja la falta de sociedades cortas.


