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Rayados lleva tres años con Noriega estancado en un sube y baja de rendimiento, técnicos, jugadores y con el mismo resultado: afición harta y sin títulos.

Por Gilberto Galván | FOTO: Mexsport

Domingo 01 de marzo de 2026

Si el futbol se rige por ciclos, la gestión de Antonio Noriega en Rayados parece haber caído en una espiral de inestabilidad durante sus tres años en la institución. Tras 1,217 días al frente de la presidencia deportiva, el directivo vio desfilar a cuatro directores técnicos por el banquillo albiazul: Víctor Manuel Vucetich, Fernando Ortiz, Martín Demichelis y el actual estratega, Domènec Torrent.

Aunque el Rey Midas no fue una elección directa de su gestión, Noriega asumió la responsabilidad de destituirlo tras heredar un proyecto que, si bien impuso un récord institucional de 40 puntos en el Clausura 2023, fracasó al ser eliminado por Tigres en Semifinales. Esta caída replicó el estancamiento de la Liguilla anterior, donde el equipo quedó fuera en la misma instancia pero a cargo de Pachuca.

La salida de Vucetich quedó marcada por su lacónico “esa no es decisión mía” al ser cuestionado sobre su continuidad, una frase que Noriega aprovechó para enviar un mensaje disruptivo a la afición: la prioridad de la directiva ya no sería solo el resultado, sino el cuidado de las "formas" en el terreno de juego.

“Quiero mandarle un mensaje a la afición: no estamos contentos, no solamente por perder el partido, sino por cómo sucedió. Necesitamos ser otro Monterrey, que con la energía que se vertió al terreno de juego, seamos fieles a la pasión. En México y en el futbol da miedo la palabra, pero hoy fracasamos en el intento y objetivo más importante que tenemos”, tiró.

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ADIÓS VUCE, HOLA TANO

Tras un análisis exhaustivo de la cúpula rayada, la directiva determinó finalizar el ciclo de Vucetich, quien cerró su etapa con un saldo de 31 victorias, 12 empates y 11 derrotas en 54 encuentros. Con su salida, el orden táctico y las transiciones pragmáticas del histórico estratega mutaron hacia la propuesta ofensiva de Fernando Ortiz, quien asumió el mando para el Apertura 2023.

Bajo la premisa de modernizar el estilo de juego y dominar mediante la posesión, el Tano implementó su filosofía en la plantilla, convirtiéndose además en el primer técnico de esta gestión en recibir refuerzos de calibre internacional con el fichaje de Sergio Canales.

Tras un año y un mes de gestión, consolidándose como el estratega con mayor permanencia tras la salida de Vucetich, el balance de Fernando Ortiz dejó una sensación agridulce: un equipo con un ataque explosivo, pero con notables carencias en su estructura defensiva. Pese a haber alcanzado tres Semifinales (Clausura 2024, Champions Cup y Leagues Cup) y registrar un saldo de 35 victorias, 11 empates y 15 derrotas en 61 partidos, el respaldo institucional se diluyó.

El discurso Noriega transitó del apoyo condicionado a la incertidumbre, sentenciando que el análisis de continuidad era permanente. Finalmente, la era del Tano concluyó tras el fracaso en la Leagues Cup 2024, en medio de una polémica rueda de prensa y con la promesa de la directiva por priorizar el equilibrio táctico en la siguiente elección para el banquillo.

SE FUE TANO Y LLEGÓ MICHO

Si el escrutinio público señaló la elección de Ortiz como la primera decisión propia de Noriega, la celeridad en la contratación de su sucesor marcó un nuevo precedente: el período de transición se redujo de dos semanas a apenas un par de días para anunciar a Martín Demichelis.

Recién desvinculado de River Plate, el estratega argentino se presentó con la distinción del traje y la corbata como sello personal, pero sobre todo con una propuesta renovada. Su gestión prometía una fórmula basada en el equilibrio táctico, entrenamientos de alta intensidad y la capacidad necesaria para subsanar las notables deficiencias defensivas que arrastraba el equipo desde el ciclo anterior.

Si bien mostró flexibilidad táctica en citas clave y se convirtió en el único estratega de la gestión de Noriega en llevar a Rayados a una Final, el proceso de Martín se quedó corto al caer en el Estadio BBVA frente al histórico tricampeonato del América.

A partir de ahí, el rendimiento del equipo entró en una debacle marcada por factores extracancha: tensiones en el vestidor, un incidente que involucró la lesión de Sergio Canales y la estrepitosa eliminación en Octavos de Final de Concachampions ante el Vancouver Whitecaps en Torreón. 

Pese a contar con refuerzos de élite como Lucas Ocampos, Jesús Corona y el histórico fichaje de Sergio Ramos, las "formas" terminaron por desplomarse. Tras nueve meses en el cargo, Micho fue cesado con un registro de 21 victorias, 11 empates y 12 derrotas en 44 encuentros dirigidos.

ABAJO CON MICHO, ARRIBA CON DOME

En medio de una etapa de alta volatilidad y a escasas semanas del debut en el Mundial de Clubes, José Antonio Noriega y Héctor Lara, director deportivo, apostaron nuevamente por el mercado nacional. En una maniobra estratégica, aceleraron las negociaciones para arrebatarle a las Chivas la contratación de Domènec Torrent.

Aunque el equipo cumplió con las expectativas en la justa mundialista, quedando a un paso de la gloria frente al Borussia Dortmund, el rendimiento actual de Rayados entró en una fase crítica. Tras caer en Semifinales ante Toluca y quedar eliminado en la Fase de Grupos de la Leagues Cup, la escuadra se muestra vulnerable ante diversos factores externos.

Bajo la gestión del estratega catalán, y por petición propia, el plantel se redujo considerablemente para priorizar la continuidad de un XI fijo. Pese a la crisis, la directiva sostiene el lema que dio inicio al proyecto: “Tiene un estilo que se adapta perfectamente al modelo de juego que Rayados debe tener”.

Torrent ya alcanzó el mismo tiempo de gestión que su antecesor; sin embargo, el ambiente en el Estadio BBVA se ha tornado hostil. El clamor de un sector de la grada exigiendo su salida, sumado a roces en conferencias de prensa y un balance irregular de 16 victorias, 9 empates y 13 derrotas en 38 encuentros, han puesto su continuidad en entredicho.

El reloj avanza para José Antonio Noriega, quien observa cómo su tercer proceso repite el mismo patrón de sus predecesores: un repunte de nivel inicial y contrataciones de alto perfil que terminan diluyéndose entre baches competitivos, eliminaciones prematuras y ruido mediático. 

El futuro inmediato de Rayados luce complejo con el Clásico Regio en puerta y la serie de Octavos en Concacaf ante un Cruz Azul que ya demostró su superioridad con un contundente 2-0. Ante este panorama, la interrogante queda en el aire: ¿será Torrent un nombre más en la lista de ciclos inconclusos del Tato?

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