Ilana Izquierdo, Tigres Femenil, competencia interna, intensidad, exigencia, entrevista

Ilana Izquierdo destacó la competencia interna y la intensidad que hay en Tigres. ¿Su objetivo? "Seguir siendo las más grandes de México".

Por Dali Guerrero | FOTO: Dali Guerrero

Martes 24 de marzo de 2026

La exigencia en Tigres Femenil no se negocia. No es un discurso, es una dinámica que se vive todos los días puertas adentro y que termina por definir al equipo. Así lo dejó claro Ilana Izquierdo, mediocampista colombiana, en conversación exclusiva con ONCE, donde puso sobre la mesa uno de los pilares del grupo: la competencia interna.

Lejos de verse como un obstáculo, esa competencia se convirtió en el motor del equipo. Izquierdo, quien llegó procedente de Atlético de San Luis, reconoce que el cambio fue grande, pero necesario para dar un salto en su carrera.

“Sin duda fue un cambio grande en todos los aspectos, tanto a nivel deportivo como a nivel personal, pero estoy contenta con el día a día, con la competencia, con la intensidad que se maneja en los entrenamientos. Una energía muy competitiva pero muy sana”, explicó.

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En ese proceso, encontró un entorno donde la intensidad no baja y donde cada entrenamiento tiene el nivel de un partido. “No hay ningún día en el que podamos aflojar, no hay ningún día en el que un poquito menos valga, porque de verdad que todas nos preparamos para tener una actuación casi perfecta si es posible”, afirmó, reflejando una cultura que se sostiene tanto desde el vestidor como desde el cuerpo técnico.

En un equipo como el felino, siete veces campeón de Liga, la exigencia no depende de un solo factor. Es una construcción colectiva. Por un lado, el cuerpo técnico marca la pauta; por otro, las propias jugadoras elevan el estándar en cada sesión. “Es de ambas partes… el cuerpo técnico obviamente nos exige día a día, tanto fuera como dentro del campo… pero al final somos nosotras las que ponemos la intensidad y la competitividad que de verdad queremos, señaló.

Esa demanda constante también fue clave en su crecimiento individual. “Es un equipo que está acostumbrado a ganar… y a mí me ha servido un montón para exigirme a mí misma, para tener esa competitividad y esa intensidad que se necesita día a día”, detalló, destacando también el impacto que tuvo en lo mental y físico.

En ese contexto, Izquierdo entendió su rol sin perder identidad. No busca replicar a otras jugadoras, sino construir desde lo propio, con una mentalidad de aprendizaje constante. Al mismo tiempo, tiene claro cuál es su objetivo dentro del equipo.

“Quiero aportar todo de mí. Soy una jugadora muy disciplinada, con mucho trabajo, quiero venir a aportar al equipo juventud con experiencia, juventud con talento y dar una mano para poder seguir siendo las más grandes de México”, aseguró.

Incluso en momentos dentro del mismo torneo donde el funcionamiento no era el ideal, para ella, el plantel se mantuvo firme a su idea. “Tenemos mucho talento, mucho trabajo. El equipo siempre estuvo enfocado en el objetivo, en el día a día y en mejorar aquellas cosas que a lo mejor no nos estaban saliendo tan bien”, recordó.                          

En Tigres, la competencia interna no divide, potencia. Y en medio de esa exigencia constante, Ilana Izquierdo encontró mucho más que un reto: un espacio para crecer, consolidarse y responder a un estándar que no permite pausas.

En dicho entorno, su evolución no es casual. Es resultado de una exigencia diaria que la obliga a elevar su nivel y a sostenerlo, entendiendo que en la plantilla felina no basta con llegar, hay que mantenerse y consolidarse.

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