LÍDERES Y ESTRATEGAS
Guido Pizarro y Gabriel Milito comparten una misma esencia futbolística: chocaron como jugadores y ahora continúan ese enfrentamiento desde el banco.
Por Dali Guerrero | FOTO: Mexsport
LÍDERES Y ESTRATEGAS
Guido Pizarro y Gabriel Milito comparten una misma esencia futbolística: chocaron como jugadores y ahora continúan ese enfrentamiento desde el banco.
Por Dali Guerrero | FOTO: Mexsport
Viernes 08 de mayo de 2026
Dos liderazgos argentinos. Dos maneras de entender el futbol. Y una serie de Liguilla que terminará poniendo a uno frente al otro con el boleto a Semifinales de por medio.
Gabriel Milito y Guido Pizarro volverán a cruzar caminos este sábado. Uno intentando sostener con vida el proyecto de Chivas, el otro construyendo su propia historia desde el banquillo de Tigres. Dos entrenadores con recorridos distintos, pero con una esencia futbolística que inevitablemente conecta.
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Antes de dirigir, ambos entendieron el juego desde un lugar parecido. Milito fue un defensor central elegante y con personalidad para salir jugando desde el fondo, algo que terminó llevándolo hasta Europa, donde incluso logró convertirse en una pieza valorada dentro del histórico Barcelona de Pep Guardiola.
Pizarro recorrió otro camino, quizá menos mediático. Surgido de Lanús, destacó en Tigres y su nivel lo llevó al Sevilla; a su regreso a Nuevo León, se convirtió en uno de los símbolos más importantes en la historia reciente del club. Capitán, referente y guía de una generación que llevó a los felinos a conquistar títulos nacionales e internacionales.
Y aunque ahora los separan colores y escudos, hubo un tiempo donde compartieron el mismo escenario. Incluso llegaron a coincidir dentro de la cancha durante enfrentamientos entre Independiente y Lanús en el balompié argentino.
En 2011, Milito regresó a Argentina para iniciar una segunda etapa con el club de Avellaneda tras su paso por Europa. Del otro lado aparecía un joven Guido Pizarro que comenzaba a abrirse camino con Lanús, todavía lejos de imaginar el peso que años después tendría su nombre en el futbol mexicano.
Aquellos cruces entre El Rojo y El Granate terminaron siendo uno de los primeros capítulos de una historia que el deporte volvió a unir tiempo después. Ahora, ya no desde el césped, sino desde el área técnica y con la responsabilidad de comandar proyectos importantes dentro de la Liga MX.
Milito encara su primera Liguilla en México intentando devolverle protagonismo a la escuadra rojiblanca. Del otro lado aparece Pizarro, que en apenas sus primeros pasos como entrenador ya logró meter a los felinos en instancias importantes, intentando trasladar al banquillo el liderazgo que sostuvo durante años como futbolista.
Y así, entre pizarras y decisiones que pueden cambiar una eliminatoria, vuelven a encontrarse dos hombres que alguna vez se enfrentaron en las canchas sudamericanas y que hoy en día chocan desde la dirección técnica por el mismo objetivo: seguir con vida rumbo al título del Clausura 2026.

