LUNES 30 NOVIEMBRE, 2020

VAR apoya, no resuelve

Jueves 17 de septiembre de 2020

De nada sirve aceptar apelaciones si las decisiones arbitrales ya perjudicaron a un equipo en un partido.

Que la Comisión Disciplinaria haya resuelto el mismo día que recibió la apelación del Monterrey sobre la expulsión de Aké Loba advirtió lo que ya todos sabíamos: que no era para roja.

Esa patada del marfileño a Leo Ramos nadie cuestionó que no haya sido falta, sino que no era para echarlo del campo. Cuando se trata de resolver una decisión en base a un resbalón y su consecuente golpe con el pie de apoyo, existe un problema.

Esa roja provocó que Monterrey dejara de insistir al frente y se dedicara a defenderse. Pachuca hizo de todo para encontrar el empate y lo hizo por culpa de un error del rival. Claro está que, de no haberse dado la expulsión de Luis Enrique Santander sobre Loba, todo hubiera sido diferente.

Sí, que el hubiera no existe, dicen. Aún así, es incómodo el criterio que algunos árbitros utilizan para determinar sus sanciones, que aún y con el uso del videoarbitraje en el juego, no son capaces de reunir los elementos para considerar cuándo sí y cuándo no es una falta de dicha magnitud.

En el reporte arbitral se especificó que hubo doble error. La culpa se le quiere echar siempre al árbitro central, pero en este caso desde la cabina exterior hubo falla. "La jugada es accidental, el VAR no debió sugerir revisión en cancha", publicó la Comisión de Árbitros. Se equivocaron todos.

Loba fue habilitado, pero el juego ya sucedió y con ello el empate. No es que se trate de ayudar a uno u otro equipo, pero sí de no perjudicarlo.

¿De ahora en adelante el jugador debe evitar las barridas? ¿Qué tan limitados están de no tener contacto con su rival? ¿Se juega con cierto temor de ser expulsado o de que el árbitro no lo vea?

Sin justificar a Loba, pues la falta existió, el VAR parece perjudicar más de lo que ayuda. No es la primera vez ni tampoco será la última. Los silbantes cayeron en la cómoda de esperar a que les den la indicación por el chícharo perdiendo valor en su interpretación.

Los jueces han perdido carácter al estar expuestos y dependiendo de lo que opiniones de terceros influyen en sus decisiones, cuando son ellos quienes tienen al final la última palabra de lo que sucedió. ¿Tener una TV que ayude con su repetición es bueno? Claro, pero que no se confunda la interpretación con la realidad.

La tecnología, lejos de "quitarle lo bonito al fútbol", debe ser una herramienta de auxilio, pero no una escapatoria para aquellos que no hacen bien su trabajo.

Twitter: @Adrian_MQ

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