LUNES 05 DICIEMBRE, 2022

Merecidos finalistas

Viernes 15 de julio de 2022

Mientras sigue retumbando el fracasototote de México en el Premundial, se definió la Final del torneo con los equipos que todos esperábamos: el bicampeón del mundo vs. el campeón olímpico. 

Estados Unidos y Canadá han demostrado porqué son los mejores equipos femeniles actualmente y con la humildad de frente. Si bien todos los marcábamos como favoritos para llegar a la Final, nunca dieron una declaración subestimando al rival, siempre diciendo que van partido a partido y que nunca se puede confiar en la Concacaf, porque la brecha en niveles cada vez se va haciendo menos. Y tuvieron razón...

Estadounidenses y canadienses sí demostraron ser mejores, pero sus rivales nunca se hicieron menos, no como años anteriores que eran un cheque al portador y no había forma de hacerles ni cosquillas. Tal vez no les metieron goles, pero sí les sacaron uno que otro susto.

Costa Rica y Jamaica llegaron sin mucho ruido, pero fueron de las que mejor hablaron en la cancha. Su futbol es agradable y contagioso a nivel de sumar aficionados a su causa y ganarse los aplausos de los pocos que se presentaron en los estadios.

Y las cabezas de los equipos no se quedaron atrás: Lorne Donaldson, DT de Jamaica, llegó al equipo un mes antes del torneo, pero esto no fue factor para volver a poner a su selección en el Mundial. Como él mismo lo dijo: nadie apostaba por ellos y ahí está, en la pelea por un tercer lugar que le da la oportunidad de buscar el pase a las Olímpicos. Si lo consigue o no, ya es otra cosa, pero cómo quisiéramos que México fuera el que estuviera ahí. 

Del otro lado, la DT tica, Amelia Valverde, tiene una presencia envidiable en su área técnica, acompañando a su equipo en todo momento y una amabilidad con quien se acerque a buscarla. Personalidad, trabajo y conocimiento. 

Se vienen dos partidos muy cerrados, al nivel de "el que mete gol, gana". En la Final, Estados Unidos siempre será el favorito por ser el número uno del mundo, pero con Canadá nunca se pueden confiar.

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