IDENTIDAD DAÑADA
Domingo 05 de abril de 2026
Ya se habló mucho de Rayados en el 2026. Todos conocen la caída en nivel y posterior despido de Doménec Torrent, la consiguiente ‘identidad rayada’ que ahora lidera el barco al mando de Nicolás Sánchez y varias figuras del ayer, hasta el naufragio visible desde todos los ángulos del Estadio BBVA, incluida la vista que tanto se presume del Cerro de la Silla. El equipo se sumió conforme se tomaron malas decisiones en todos las áreas que lo integran.
Aunque el juego se debe analizar y contextualizar para el aficionado, normalmente en este tipo de crisis deportivas se busca un chivo expiatorio. Sánchez fue uno de los señalados: él mismo reconoció que le faltó capacidad para revertir la situación. Un ídolo que tomó una papa caliente en las manos no manchará su legado; aunque se le ve con algunas bases para el futuro, con un equipo desfondado en lo físico y cansado mentalmente, la motivación no es la cura absoluta.
Contra Tigres y San Luis, el argentino quedó desnudado por sus homólogos cuando le colocaron una doble punta, generando desajustes en su defensa y por esa vía cayeron los goles. Un buen entrenador hace buenos planes de partido, pero también corrige sobre la marcha.
Ni antes ni después que el DT, también hay que hablar de los jugadores. Una plantilla descompensada a todas luces que perdió a hombres como Nelson Deossa y Germán Berterame, además de segundas voces en el coro como Johan Rojas, Jordi Cortizo, Alfonso Alvarado, entre otros. Un equipo que pide todo al pie y nada al espacio porque no tiene elementos -ni las piernas- suficientes para tirar desmarques. Ir y venir con balón de un lado al otro se realiza cuando el rival se planta en bloque bajo, pero no puede ser tu única fórmula.
Otro factor está en lo extra cancha. Canales y la puerta rota; Ocampos con sus ausencias por incidentes o el corte de manga ante el abucheo de la afición; Guzmán mejorando su juego de pies con la molestia por decisiones; la presencia de un ego superlativo como el de Ramos o Martial separado porque el técnico prefirió a los canteranos.
Hay trabajo y ganas, pero el semblante mostrado contra los potosinos en la segunda parte denostó cansancio, agotamiento y un hartazgo por no hallar el camino.
Después viene la directiva. Un proyecto comandado por José Antonio Noriega y Héctor Lara, pero que pareciese ya no tenerles en cuenta como antaño, solo esperando las ‘formas’ correctas para tomar otra dirección con otros nombres.
Una cercanía con el plantel que bien pudo ser malinterpretada por algunos futbolistas, más una apuesta que tenía ideales, pero no mostró consistencia para rescatar a un equipo que milita en el lugar 13, a tres puntos de zona de clasificación quedando 12 en disputa y viendo como decisiones propias no han cuajado en la consecución del título.
A decisiones cuestionables como las renovaciones largas de Vegas y Andrada, el corte repentino a Celso Ortiz, la llegada de Mele o demás, ahora se suma un último fiasco con Anthony Martial, tirado como oportunidad de mercado, pero que ha sido decepción.
En la semana previa, Jorge Rodríguez declaró en zona mixta que los “detalles” los habían alejado de buenos resultados. Y tiene razón, siempre hubo detalles: faltas de concentración o contundencia (Semifinal vs Cruz Azul), alguna expulsión o ausencia repentina por lesión. Con ello, el resultado cosechado ante San Luis, contando que ahora sí tuvieron tiempo de trabajar y recuperando a casi todos sus lesionados, es lapidario a todas luces.
Ya no es solo la derrota en sí, que te aleja de una clasificación que es obligatoria por cartera, instalaciones y glamour de las supuestas figuras de tu escuadra, sino “las formas”, la primera gran etiqueta autoimpuesta por la presidencia actual. Ya no son los detalles del Corcho, sino una devastación casi completa de un equipo que podría verse beneficiado en Liguilla al no tener seleccionados que quitarle.
Clasifique o no, ya no hay que pensar en cómo el equipo puede ser campeón este torneo. Rayados necesita una ingeniería en sus cimientos, definir quién es, cómo quiere jugar y qué hará para cumplir sus objetivos. El abucheo de la gente es totalmente válido y merecido.
X: @quirino_galvan
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