URGE EL VAR
Sábado 05 de septiembre de 2026
La Liga Femenil ha crecido a pasos agigantados, pero hay algo que parece haberse quedado atrás: el arbitraje. Cada jornada se ven decisiones que generan polémica, errores que pueden cambiar el rumbo de un partido y equipos que terminan pagando las consecuencias de una equivocación que podría corregirse con una herramienta que ya existe en el futbol profesional.
Pumas Femenil es el ejemplo más reciente. Por segunda semana consecutiva, las universitarias se vieron afectadas por el arbitraje, por no decir acuchilladas. Recibieron al América en el Estadio Olímpico Universitario y protagonizaron lo que es, a mi gusto, el partido más emocionante de la temporada hasta el momento.
Eso es lo que genera molestia: que un encuentro memorable se vea empañado por la polémica. Y sí, las faltitas o las faltotas son parte del juego, eso siempre ha existido, al igual que los errores humanos. Lo que es inadmisible es que, teniendo una cuarta árbitra, dos asistentes y una silbante central, ni siquiera se percaten de quién hace o deja de hacer las cosas.
Casandra Montero fue expulsada por doble amarilla en menos de 30 segundos. La primera sí fue inobjetable por cortar un avance de gol, pero en la segunda se le señaló equivocadamente por dar un balonazo cuando la jugada quedó de frente a dos silbantes.
Ya había pasado la semana pasada en el juego ante Chivas. Si bien las felinas sacaron una victoria histórica en el Estadio Akron, la realidad es que el cuerpo arbitral también se equivocó al expulsar a Priscila Chinchilla por un supuesto jalón de cabello y al anular mal un gol de Emily Gielnik.
Las equivocaciones de los silbantes en aquel partido obligaron a Pumas a conservar el orden y la jugada le salió, pero en esta ocasión no fue así. Si de por sí, en igualdad de condiciones, es complicado competirle al mejor equipo del campeonato, con una mujer menos la misión se tornó casi imposible.
Los técnicos no se atreven a decirlo en conferencia de prensa, pero es evidente que urge el VAR durante toda la Fase Regular, no solo en la Liguilla. Porque los puntos que se pierden en agosto, septiembre o cualquier otra jornada también determinan el destino del equipo a la hora de sacar cuentas.
El futbol mexicano femenil ha crecido demasiado como para permitir que este tipo de errores sean parte de la conversación jornada tras jornada. No se trata de acabar con las equivocaciones, porque eso es imposible, sino de contar con una herramienta que permita corregir aquellas que pueden cambiar el destino de un partido.
Pumas solamente volvió a poner el tema sobre la mesa pero el problema, en realidad, es de toda la Liga.
Histórico