SáBADO 28 MARZO, 2020

El otro estrés social

Lunes 23 de marzo de 2020

El COVID-19 ha puesto en cuarentena a medio mundo y por ahora no hay señales claras sobre cuál será el límite de la emergencia sanitaria. Durará el tiempo que sea necesario, dicen la mayoría de los gobiernos de países afectados y hablan de meses.

En México, por lo pronto, hay más recomendaciones que medidas extremas, y que, seguramente y dado el caso en una fase 2 o 3 de la contingencia, llegarán.

De todos modos, ciertas restricciones por la pandemia del coronavirus provocan ansiedad y estrés. El virus más viral de todos los tiempos ya ha enfermado hasta quienes no lo sufren. El distanciamiento social es una obligación en épocas de contagios, pero también un drama.

Lo cierto es que el contexto epidemiológico actual, donde las muertes por el coronavirus están haciendo estragos en Europa y acumula cifras no menos preocupantes en toda América, no es joda.

Así y todo hay quienes están más preocupados por saber cuándo comenzará otra vez el futbol, como si esto fuese un propósito de necesidad y urgencia.

El futbol es lo menos importante en estos momentos del sacudón sanitario global, pero hay quienes, con decisiones basadas en intereses y fanatismo se lavan las manos -y no precisamente con agua y jabón- frente a la situación actual.

A muchos directivos les preocupa no saber, por ejemplo, cómo reprogramar los calendarios. Sin embargo, al futbol no le interesa o parece no interesarle en qué condiciones quedarán muchos aficionados después de esta pandemia. Seguramente solos y con otros problemas más graves a solucionar.

A nadie le importa, la verdad, que en la Liga MX o en otras ligas estén pensando en recortar salarios de los futbolistas, como al mundo del futbol tampoco nunca le ha interesado que muchos de sus seguidores pierdan sus trabajos, no cobren su quincena o sean rehenes de los vaivenes de las economías.

El futbol siempre creyó estar vacunado ante todo y se considera un entretenimiento indispensable para la sociedad, se nutre de ella y la exprime hasta donde puede.

Hoy, en época de reflexión y de cuarentena, ojalá que el futbol entienda que hay cosas más importantes en el mundo como la vida misma y que sus mensajes de solidaridad, apoyan, pero sería mucho mejor actuar, y que le devuelva a la sociedad hechos y gestos humanitarios que valgan la pena.

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