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Mónica Ocampo, capitana de Pachuca Femenil, salió de cambio a los 11 minutos con 11 segundos, marcando así el final de su trayectoria como futbolista.

Por Betsy Hernández | FOTO: Liga MX Femenil

Domingo 11 de enero de 2026

Mónica Ocampo dijo adiós al futbol profesional. La histórica jugadora mexicana se despidió oficialmente en el duelo de la Jornada 2 entre Pachuca y Querétaro, disputado en el Estadio Hidalgo, escenario que fue testigo de gran parte de su legado dentro de la Liga MX Femenil y que, esta vez, la arropó como nunca.

Desde antes del silbatazo inicial, el ambiente fue especial. En las gradas, decenas de aficionados se dieron cita con cartulinas y banderines con la leyenda "Gracias capi", una muestra clara del cariño y respeto que Ocampo sembró a lo largo de los años.

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El reconocimiento se trasladó también a la cancha, donde tanto las jugadoras de Pachuca como las de Querétaro formaron un pasillo para recibirla, aplaudiendo el legado de una futbolista que abrió camino y se consolidó como una de las grandes referentes del futbol femenil mexicano.

El momento más simbólico llegó temprano en el encuentro. Haciendo referencia al número que la acompañó durante su carrera, Mónica Ocampo abandonó el terreno de juego al minuto 11, cerrando así de manera oficial su etapa como futbolista, en medio de una ovación que sintetizó años de entrega, lucha y constancia.

La noche también tuvo guiños emotivos desde lo deportivo. Nina Nicosia, autora del segundo gol en la victoria 4-0 de Pachuca, dedicó su anotación a Ocampo, sumando un gesto más a una despedida cargada de significado.

Tras el homenaje y visiblemente emocionada, Mónica compartió sus sensaciones. "Agradecida con todos, pero principalmente con mi familia y con Dios. Estoy muy emocionada de estar esta noche aquí", aseguró.

Sobre lo que significó su trayectoria como futbolista profesional, la ahora ex jugadora fue clara al recordar los retos que enfrentó en sus inicios. "Fue un recorrido muy largo, un camino complicado. No fue nada fácil, pero afortunadamente siempre tuve a la gente correcta, que me estuvo apoyando. Se me dieron las cosas y las oportunidades de jugar en esta liga, en mi país, con mi gente. Fui picando piedra, aproveché y tuve estas bonitas experiencias. Me voy con buenas sensaciones, muy tranquila y contenta por cómo se logró", soltó.

Acerca de sus últimos minutos dentro del campo, Ocampo reconoció lo fugaz y emotivo del momento. "Se fueron muy rápido, pero los disfruté al máximo. Me voy contenta y agradecida con las jugadoras por el homenaje. Ahora me tocará estar apoyando al futbol femenil desde otra trinchera con Pachuca. Esperemos hacer las cosas de la mejor manera", adelantó.

Ese nuevo rol apunta directamente al banquillo, donde podría acompañar a Óscar Torres como auxiliar técnica en Pachuca Femenil. "Esa es la idea, ahí platicando con los presidentes, la idea es seguir acá en Pachuca, con las chicas, en el banquillo, junto al profe, transmitiendo toda mi experiencia. Espero se den muy buenas cosas", confesó.

Finalmente, Mónica Ocampo dedicó su carrera a quienes estuvieron con ella en los momentos más difíciles. "Esto va para Dios, para mi pareja, para mi familia, para mis hijos. Todos ellos estuvieron junto a mí en muchos momentos complicados. Les agradezco siempre", concluyó.

Así, Mónica Ocampo cerró un capítulo fundamental del futbol femenil mexicano, dejando un legado que trasciende resultados y títulos, y abriendo uno nuevo desde el que seguirá impulsando el crecimiento del deporte que ayudó a construir.

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