LUNES 13 JULIO, 2020

Un vil desorden

Jueves 19 de marzo de 2020

Nadie puede poner en tela de juicio que la decisión de ponerle un freno al futbol, fue acertada. Era un secreto a voces que la fecha 10 no debía jugarse, ni la Primera División y ni la Femenil. Sin embargo, ambas categorías empezaron con los partidos correspondientes.

Mientras se disputaba el encuentro entre Pumas Femenil y Cruz Azul Femenil, con más de 22 mil aficionados presentes en el Olímpico Universitario, la Liga MX sacó al mismo tiempo un comunicado que los encuentros pendientes de Femenil, Primera y Fuerzas Básicas serían sin público.

No conforme a eso, con DOS partidos disputándose el domingo al mediodía, confirmaron que, terminando el encuentro de Cruz Azul y América en el Azteca, el futbol se paraba totalmente. Con equipos viajando -en el caso de Tigres Femenil-, se decidió que la jornada 10 de la Liga MX Femenil quedará incompleta.

La actividad nunca debió comenzar, eso está clarísimo. Pero dejar incompleta una fecha con cinco partidos por jugarse, con equipos en pleno viaje o ya instalados, sí es un tema a analizar. No digo que tuvieron que disputar estos encuentros, sino que la falta de tacto a la hora de manejar el tema los dejó en evidencia.

El futbol está parado y a buena hora. Este tema del coronavirus afecta a todos y hay que cuidarse. Parar el tiempo que sea necesario, y si hay que jugar con los regalos de Navidad bajo el brazo, se hará. Pero el accionar de la Liga fue poco serio.

La mayoría de los equipos se manejan en autobús, ya que a muy pocos les proveen la posibilidad de trasladarse en avión. Y, si además de eso, a mitad de camino les cancelan el compromiso, ¿Dónde queda el sentido común?

Habrá que esperar todo el tiempo que este virus lo merezca para volver a ver acción. Con Tigres líder, con Rayadas en un bache, pero con el Clásico a la vuelta de la esquina, ese encuentro que es capaz de encarrilar cualquier andar irregular.

Twitter: @GiraudiMatias

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