JUEVES 23 SEPTIEMBRE, 2021

Una sana decisión

Viernes 04 de junio de 2021

La decisión de la salida de Héctor Becerra como DT de Rayadas fue la más acertada, aunque la directiva se tardó un torneo. Tito y las albiazules era una relación sin futuro cuando Tigres les ganó una nueva Final, en el Guardianes 2020.

Tito Becerra me parece un técnico bárbaro. Un tipazo, buena persona, hombre de familia, que nunca se metió en polémica y siempre siguió al pie de la letra el manual de comportamiento que exige Monterrey: “En la vida y en la cancha”.

Sin embargo, y como lo dije miles de veces respecto a la continuidad de Ricardo Ferretti, todos los ciclos terminan alguna vez. Y el de Becerra había tenido su cierre después de otra Final perdida a manos del eterno rival. Lo dejaron seguir y las consecuencias fueron peores.

Más allá de los refuerzos y de que tenía una forma de jugar característica -guste o no-, algo había en el aire que daba indicios de que las cosas no habían cambiado demasiado. Con el paso de los torneos, Rayadas fue involucionando, mientras que Tigres creció todavía más y todo desembocó en la diferencia abismal que hubo entre los dos en el último campeonato. Dentro y fuera de la cancha.

Mientras las futbolistas albiazules se pusieron de acuerdo y se tomaron el fin de semana a espaldas del entrenador, del otro lado todo era armonía y felicidad, hasta con las que nunca les tocaba jugar. Porque, cuando todo va bien, esas pequeñas cosas no importan. Y, cuando todo va ‘mal’, cualquier mínimo detalle termina en guerra.

Repito, Tito Becerra me parece una persona fantástica. Pero no supo dar el paso al costado a tiempo. Perdón, mejor dicho, no lo dejaron. Porque como el torneo terminó a fin de año y los equipos no tuvieron ni tiempo para descansar, decidieron que siga un campeonato más y esperar hasta el receso de verano. Así les fue.

Tigres consiguió el Bicampeonato, volvió a eliminar a Rayadas, lo festejó con su gente. Y al que me diga que esas cosas no importan, está mintiendo. Porque los dos clubes regios se viven comparando. Desde los refuerzos y resultados, hasta quien tiene el césped más cuidado. Todo, absolutamente todo, se compara.

Decisión acertada la de colocarlo en la Liga de Expansión. Tito necesitaba un cambio de aire, pero el apellido Becerra es sinónimo de Monterrey. No tenía que irse, no lo merecía. Sobre él y Aldo de Nigris estarán los ojos en la Segunda División. A ver quién se anima a tomar el femenil, es un fierro caliente…

Twitter: @GiraudiMatias

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