LEJOS DE TODO
Lunes 11 de mayo de 2026
En la vida de un equipo hay ciertas eliminaciones que terminan pesando más por la forma en la que suceden que por el simple hecho de quedarse fuera. Y eso es justamente lo que actualmente rodea a Tigres después de despedirse en los Cuartos de Final.
La imagen con la que terminó el torneo doméstico fue muy lejana a la que había mostrado en otros momentos del semestre: una escuadra frágil, desconectada y sin esa personalidad competitiva que durante años ha querido imponer.
Tenía prácticamente todo a favor. Había sacado ventaja en el Uni, enfrentaba a un rival obligado a remar contracorriente y además contaba con la experiencia suficiente para manejar una serie de este tipo. Pero nada de eso terminó pesando dentro de la cancha. Jamás logró sostener emocionalmente la eliminatoria y terminó viéndose rebasado por un contexto que, en teoría, debía saber controlar.
Tigres volvió a mostrar muchos de los problemas que lo acompañaron durante gran parte del torneo. Los errores defensivos aparecieron otra vez en momentos clave, varios de sus futbolistas importantes estuvieron lejos de su mejor versión y el equipo terminó perdiendo intensidad justo cuando la serie más exigía personalidad y oficio.
Y quizá por eso esta eliminación terminó generando tanta frustración alrededor del entorno felino. Porque no se siente como una serie donde el rival fue ampliamente superior durante los 180 minutos. Más bien, queda esa sensación de que el cuadro felino dejó escapar una eliminatoria que tenía bajo control.
Durante años, dentro del club universitario, se construyó una identidad de un equipo incómodo y capaz de sostenerse incluso en sus peores noches. Muchas veces, aun jugando mal, encontraba la manera de resistir. Pero esta vez ocurrió todo lo contrario. Cuando el partido empezó a inclinarse emocional y futbolísticamente hacia Chivas, Tigres se cayó junto con la serie. Perdió el control, perdió seguridad y jamás encontró la manera de reaccionar.
Ni siquiera la jerarquía individual alcanzó para rescatar al equipo. Y eso probablemente es una de las señales más preocupantes que deja esta eliminación. Porque cuando ni los futbolistas acostumbrados a aparecer en escenarios importantes logran cambiar el rumbo, entonces el problema va mucho más allá de una mala noche.
Hace apenas unos días Tigres estaba celebrando el pase a una Final de Champions Cup y dejando sensaciones de fortaleza a nivel internacional. Y ahora, dentro de la Liga MX, terminó mostrando una cara completamente distinta: vulnerable y sin respuestas en el momento más importante del semestre.
Por eso esta eliminación se siente tan pesada dentro del entorno felino. Porque el equipo venía de menos a más y daba la impresión de que podía competir seriamente hasta las últimas instancias tanto en Concachampions como en Liga MX.
Sin embargo, justo cuando encontraba la estabilidad, volvió a tropezar con errores y dudas que arrastró durante gran parte del torneo. Y en Liguilla, normalmente esos detalles tarde o temprano terminan cobrándote factura.
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