VIERNES 26 NOVIEMBRE, 2021

La "mística" de Rayados

Lunes 25 de octubre de 2021

Rayados tiene mística en la Concacaf”, dicen por ahí. Una expresión que resume su poder y éxito en un torneo internacional que ya lo vio cuatro veces campeón en igual número de Finales. No es solo un dato, sino una cualidad distintiva que le da voz propia en discusiones como la de este jueves.

También América puede darse ese lujo de presumir coronas sin pecar de orgulloso. De hecho, tiene siete Finales ganadas. Nunca ha perdido una serie decisiva y si Rayados tiene “mística”, América no se queda atrás.

La Final en el BBVA será en un contexto muy diferente a lo que se ve en la Liga por aquello de que será a todo o nada.

Es más, Aguirre prefirió meter un cuadro alternativo al habitual frente al Necaxa para no arriesgar ni cansar a varios jugadores de su esquema base. Como si al equipo le sobrara juego, nivel y puntos, el técnico se dio ese lujo innecesario.

Aguirre sabe que el título de la Concacaf da mucho crédito, pero por sobre todas las cosas, estimula, algo que necesita un equipo que está en inmerso en una crisis y demanda sentirse útil y motivado.

Rayados no viene jugando bien y lleva cuatro partidos sin triunfos, pero una Final es suficientemente agradable para potenciar el espíritu competitivo. Los futbolistas se exigen más porque la cercanía de un título suele provocar un rotundo cambio de mentalidad.

De todos modos, siempre hay asteriscos. Rayados, necesita de un compromiso bisagra así para medir su temperamento para lo que le queda del año. Ganar la Concacaf le daría combustible para tratar de discutir la Liga. Perder, probablemente le generaría una depresión futbolística o aceleraría su derrumbe.

Pero como todo en el futbol es tan subjetivo como incierto, no se sabe para qué está Rayados. Su pérdida de confianza hoy lo vuelve vulnerable. Su falta de gol lo acerca más a las derrotas y Aguirre no ha logrado estabilizar al equipo por varios motivos, entre ellos, los numerosos cambios que, se quiera o no, influyen notoriamente en un funcionamiento que no tiene rumbo.

Hoy lo de Rayados está más asociado a la búsqueda del resultado que al juego-estilo. Tiene individualidades que no están niveladas y hay mucha desesperación colectiva porque no se siente entero.

El título de la Concacaf, como estímulo en medio de la crisis, es el botín que le despierta a Rayados ese sentido de superación. Por ahora, le queda esa “mística” como esperanza de éxito. 

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