LO ESTÁN SEPULTANDO
Sábado 03 de octubre de 2026
El ascenso y el descenso, un aspecto que por años entregó a la memoria colectiva del aficionado mexicano equipos como el León de Gustavo Matosas o los Xolos de Antonio Mohamed -que supieron lo que era jugar en la División de Plata, disputaron Finales, participaron en la Copa Libertadores y consagraron sus proyectos con un título en el máximo circuito-, hoy está extinto.
La Liga MX no puede seguir hablando de grandeza cuando se solapa la mediocridad y se censura la libertad de expresión. Para los dirigentes de la Federación Mexicana de Futbol fue más importante ponerle multas a los clubes que protestaron en favor del crecimiento del balompié nacional que analizar por qué cada vez se exportan menos jugadores a otras partes del mundo.
Aquí retomo las declaraciones de Miguel Herrera en la conferencia de prensa del Atlante vs. Rayados, donde mencionó que, para que haya ascenso y descenso, se tiene que contar con una liga con clubes dispuestos a asumir los gastos de por lo menos siete equipos.
Pero, ¿de dónde se van a sacar esos recursos si las personas no asisten a los estadios y el número de jugadores que dan el brinco de una división a otra se puede contar con los dedos de las manos?
Además, comparó el modelo de la Liga MX con el de la MLS, competencia donde tampoco existe el subir y bajar de categoría, bajo el argumento de que sus deportes son top. A Miguel se le olvidó que allá se acercan a las universidades para reclutar talentos, se les ofrece una beca deportiva y se les apoya en su desarrollo como atletas.
Acá, ¿quién va a las entidades académicas para ofrecerle a un chico una oportunidad de competir al máximo nivel?
Hoy invito a todas esas personas que apoyan esta iniciativa -la eliminación del ascenso y el ascenso- que frena la competitividad en nuestro futbol a darse una vuelta por la llamada talacha, el camino que muchos jugadores profesionales están tomando ante las pocas oportunidades y los bajos salarios que ofrecen los clubes.
Es increíble que el sueño de todos los futboleros de llegar a Primera se vea opacado por jugar un torneo donde pueden llegar a ganar más de $100,000 pesos en un fin de semana.
Pero la culpa no es de los jugadores ni de los manejadores de estos certámenes. Es el reflejo de los malos manejos de un futbol donde se premia la mediocridad, porque ya ni multa pagarán.
Donde, por más que los clubes se esfuercen por campeonar, llegar al máximo circuito no es una opción y la paga no alcanza para costear una vida porque simplemente los ingresos de los que habló Herrera no existen.
Y por cómo viene el manejo y la censura hacia los jugadores que protestan por una competencia justa, esta situación va para largo. Mientras en las verdaderas ligas top del futbol un equipo de Tercera puede ganarle al campeón de Primera en algún torneo de Copa, en México, mientras haya dinero de por medio, que el balón siga rodando.
X: @eareyala10
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