Emilio Arévalo

DISPARIDAD CANTADA

Domingo 20 de septiembre de 2026

El nuevo formato de competencia de la Liga Femenil fue un retroceso en vez de una evolución. Para sorpresa solo de quienes no recuerdan cuando el futbol mexicano se jugaba a Fase de Grupos, el sistema ya comenzó a arrojar una disparidad que estaba cantada desde que se anunció que para el Apertura 2026 los equipos se iban a dividir en dos sectores integrados por nueve escuadras.

Y sí, el discurso de que se hizo con la finalidad de eliminar las jornadas dobles y darle mayor tiempo de recuperación a las jugadoras entre un partido y otro está bien, pero cuando se voltean a ver las tablas y encontramos a Cruz Azul y León con 12 puntos fuera de los puestos de Liguilla, mientras Pumas con 9 unidades está entre los primeros cuatro de su sector, es porque la planeación no fue adecuada.

¿Se trataba de fomentar el crecimiento? Los resultados arrojan lo contrario. En este ejemplo, cuando a las de la UNAM les toque medirse contra rivales del otro grupo que les sacan el doble de puntos, otra derrota sería alarmante. Sin embargo, esta nueva modalidad les permite recuperar el terreno perdido en su sector si registran otra victoria.

Para mí, solo era necesario hacerle un ajuste al formato anterior. Durante gran parte del torneo, la Liga Femenil no se iba a empalmar con otra competencia y las fechas FIFA no iban a desaparecer. Entonces, ¿por qué implementar una formato de torneo que fomenta la disparidad?

Al final, si se hace el ejercicio de cómo estaría la tabla con el formato anterior, los primeros lugares tendrían la misma tendencia. América, Rayadas, Tigres, Toluca y Juárez ocuparían los primeros cinco puestos, mientras Guadalajara, San Luis, Cruz Azul y León se estarían peleando los lugares restantes. Dos de ellos, gracias a las reglas actuales, ni siquiera están dentro de la zona de clasificación.

Queda poco menos de la mitad del torneo por delante, pero luce complicado que los equipos que más puntos hagan a lo largo de las 14 jornadas sean los que disputen la Fase Final. ¿Decisión acertada? Desde mi punto de vista, está muy lejos de serlo. 

El sistema no es claro ni siquiera para las jugadoras, la diferencia entre planteles es demasiada y, en más de una ocasión, se le quitará la oportunidad de pelear por el campeonato a un equipo que lo merezca.

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Emilio Arévalo