LUNES 30 NOVIEMBRE, 2020

De Clásicos y decadencia

Lunes 28 de septiembre de 2020

Hubo más “acción” y “ataque” durante la semana entre periodistas que defendían su Clásico favorito, que lo que realmente se mostró en ambos partidos: el Monterrey contra Tigres y el trabadísimo Cruz Azul contra América. 

Qué burda se ha vuelto la conversación en shows de televisión, radio y redes sociales entre algunos colegas que buscan atacar o hacer menos ciertos partidos (Clásicos/Derbis), cuando las rivalidades en el fútbol mexicano son de lo más rico cultural e históricamente. 

Es evidente que el periodista nacido en cierta región defenderá el Derby de la ciudad (a mí me encanta el Clásico Tapatío, por ejemplo), porque es el que más le ha tocado vivir o se siente identificado, pero de eso a denostar otros, creo que no hay necesidad. 

Quienes en la semana defendieron el Regio, al final tuvieron que dar explicaciones de la pobreza futbolística que mostraron esos grandes planteles, amén de que Tigres al final ganó. Mientras que, los que defendieron el Clásico Joven, seguro no hallaron dónde esconderse, pues el duelo capitalino fue muy parejo, trabado y se volvió a caer en una polémica arbitral que pudo poner en ventaja al Cruz Azul: la aparente omisión de un penal del arquero Óscar Jiménez sobre José Rivero. 

“El pez por su propia boca muere”, pero la prudencia y la sensatez en el periodismo actual también parece morir. Tener partidos tan atractivos en semanas consecutivas debería ser una buena razón para disfrutar de grandes rivalidades en nuestro futbol mexicano, no para debatir cuál es la mejor. No tiene sentido, ningún partido este fin de semana terminó siendo espectacular. 

Quedan dos clásicos más: el Capitalino entre América y Pumas en la Fecha 13 y el Tapatío en la 14. De una vez lo digo: mi favorito es el de mi tierra y no me atrevo a decir que hoy el Chivas vs Atlas es de más calidad o más pasional que otros, lo que sí debo admitir es esa añoranza por volver a un estadio, por sentir la vibración de las gradas, por terminar un buen juego con adrenalina, por hacer lo que tanto me gusta. Lo demás, está de más. 

Histórico