VIERNES 27 NOVIEMBRE, 2020

Se merece algo mejor

Jueves 08 de octubre de 2020

Un regate, un pase filtrado, un sombrerito, un centro largo o un sprint entre rivales. Hay muchas formas en las que Jesús Corona es especialista y eso lo logró sólo gracias a la madurez. A sus 27 años está donde se merece, con todo y su mejora en la disciplina, adaptándose al cambio de posición y responsabilidades. Estamos ante la mejor versión del Tecatito.

Se hizo común que entre aficionados de Rayados compartan sus actuaciones con sorpresa cuando ve un partido sobresaliente. Claro, hay orgullo de por medio y cómo no si salió de su escuela. Pero este extremo ya no es el de antes, porque potenció prácticamente a toda su persona.

Revolucionó y se adaptó tan bien, que constantemente se hizo el jugador a seguir. El miércoles contra Holanda hizo todo un show, pero sólo le faltó el gol. Claro, cosas por mejorar como el último toque, pero sus recursos para verse peligrosos son los mismos que domina desde hace al menos ocho años.

Raúl Jiménez salió en todos lados por el gol que le dio la victoria a la Selección Mexicana, pero Corona fue tendencia por sus constantes recortes de crack. Cambió el juego, robó balones, centró, encaró, se metió al área y tiró. Hizo de todo, en un reflejo claro del momento que atraviesa.

Que no nos sorprenda que a Jesús lo cataloguen como el jugador más valioso o al menos el más talentoso, ante la opinión pública. No necesita de goles para brillar, ni tampoco de estar ante los proyectores de una liga en desarrollo como puede ser Rodolfo Pizarro. Se acostumbró tanto al Porto que se volvió ídolo.

Coronita, Tecatito o como le quieran decir, ya tuvo su capítulo oscuro cuando se bajó del Tri. Aprendió, resucitó y encontró en su nueva vida la capacidad de verse como el mejor jugador de la Selección, más allá de que los goles no lo acompañen, aunque sí las asistencias.

No tiene el brillo que refleja y no parece estar en ese vicio por obtenerlo. Capacidad tiene de sobra como para asumir un rol estelar en una liga de mayor categoría, pero cuando las cosas salen tan bien, está muy claro que no tiene por qué cambiar.

México puede depositar su confianza en él por la banda derecha sin ningún problema y Gerardo Martino se puede acostumbrar a ubicarlo a futuro en el camino al Mundial. En él hay capacidad y para reflejarlo, que se haya adaptado tan bien para volver a ser un extremo ofensivo, más allá que en Portugal haya participado la mayor parte como un lateral.

El Porto le está quedando chico y la gente disfruta más de su talento que lo que él mismo se puede imaginar.

Twitter: @Adrian_MQ

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