Valeria Arévalo

RESPETAR PROCESOS

Martes 15 de septiembre de 2026

Hace unos días, después de que Atlante perdió por la mínima y de último minuto ante Juárez, le pregunté a Nicolás Morales, técnico del equipo azulgrana, si la clave para que un equipo evolucione es tener paciencia con los procesos. Él respondió con el ejemplo del América de Ángel Villacampa y no puedo estar más de acuerdo.

"En México no somos muy dados a los proyectos largos. Los técnicos mexicanos tienen muy poca paciencia", dijo quien vive su tercer capítulo en la Femenil. Y es así. A las directivas de los clubes, y a la propia afición, muchas veces se les olvida que la gestión de un equipo va más allá de los resultados y el recorte de procesos está a la orden del día.

En el futbol nacional en general hace falta el respaldo a los proyectos, porque solo con continuidad un equipo puede tomar forma y desarrollar un sentido de comunión. Está más que probado que hacer una reestructura torneo tras torneo —como lo hacen Santos, Necaxa, Querétaro o Puebla— no da cuentas positivas.

Ahí está claro el ejemplo de Villacampa. Tuvieron que pasar tres años para volver a ser campeón con América y perder varias Finales antes de conseguir un triplete histórico, pero tenía algo de lo que muchos no gozan: el respaldo de su directiva.

Siempre está la opción de cortar un proceso, pero ¿cuándo es viable hacerlo? Es subjetivo, aunque para mí, cuando el equipo ya no presenta ningún progreso. Debería evaluarse el panorama completo cada vez que se toma una decisión así, en lugar de dejarse llevar por impulsos o hechos aislados.

Lo mejor que pueden hacer los clubes de la Liga Femenil es respaldar sus proyectos lo más que se pueda, sin importar la presión interna y externa, porque es la única manera de que sean rentables en el futuro. Ahí en Coapa, y en Monterrey, tienen ejemplos palpables de que es posible.

X: @ValeriaArevaloA

Histórico

Valeria Arévalo