VIERNES 27 NOVIEMBRE, 2020

Veamos otro fut

Jueves 24 de septiembre de 2020

Dicen que el Clásico tienes que ganarlo sí o sí como si el partido salvara el semestre o como si estuviera un campeonato de por medio. No nos equivoquemos.

Las formas importan tanto en el futbol que por eso se busca comparar todo lo bueno. Que si Tigres y Rayados tienen los mismos puntos, los mismos goles o cualquier comentario que busque poner a la par un equipo con el otro. Es una necesidad de no sentirse menos que el rival y un temor enorme de no querer buscar excusas ante un mal resultado.

No busquemos culpables y disfrutemos. Carlos Salcedo o Nicolás Sánchez están constantemente en ese rubro. Las rojas se dan en los dos equipos y las escapatorias del entrenador, también. Como aficionados siempre queremos hablar bien del Clásico por su pasión, la gente y la forma de vivirlo, pero no comprendemos -o nos gusta criticar- las áreas de oportunidad con la que llegan al juego.

Un buen juego del Titán o de Nico y el 'yupi-yupismo' hacia ellos prevalecerá hasta la Liguilla. Somos de memoria corta y olvidamos sólo lo que nos conviene. Total, ¿qué importa si ya le gané a mi vecino? Cuidemos la manera de analizar el futbol.

El Clásico es el Clásico y el valor que se le da, se lo merece, pero de eso a considerar que por ganar se logró "algo" más que tres puntos, hay una diferencia enorme. Es muy diferente el folklore a la realidad y la realidad es distinta a los números. Que lleguen con los mismos puntos sí importa para que el que quería poner excusas, se ahorre la explicación.

Tenemos años midiendo a un equipo por lo que hace o deja de hacer el otro. Ya no estamos en el 2008 como para suponer que no entrar a la Liguilla es válido siempre y cuando se gane el juego del orgullo o para decir que sólo importan las estrellas en los escudos.

No todo tiene que ver con historia. El presente es lo más importante y la forma en la que llegan describe un pronóstico en el que ninguno es favorito. ¿Por qué? Fácil: tienen los mismos puntos. El torneo de los dos ha sido tan irregular que sería una falta de congruencia creer que la diferencia entre ellos es notoria.

Dejemos de ver el futbol de espalda. Si así fuera, qué fácil decir que Rayados llegará con tres juegos sin perder y Tigres con dos victorias, ¿no? Más que usar la lógica, la historia o el sentido común, para valorar este gran partido me parece primordial dejar de lado la pasión -primero- y saber que el buen funcionamiento colectivo e individual es el que al final resultará ganador. No busquemos culpables: lo bueno vende más que lo malo.

Twitter: @Adrian_MQ

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