VIERNES 27 NOVIEMBRE, 2020

La crisis en la TV

Miércoles 30 de septiembre de 2020

Los directivos de la TV que trasmite los juegos de futbol en México tienen marcados los Clásicos con una cuota diferente a la hora de cotizar segundos de aparición durante los juegos y, considerando la audiencia de millones de espectadores, es que suben los precios y pese a ello podemos ver tapizada de anuncios la pantalla a la hora del juego.

Una absoluta falta de respeto. La crisis pandémica ha hecho incluso que los señores cronistas tengan que bajar al nivel de un anunciador comercial de cabina para tratar de vender galletas con alguna de esas jugadas intensas que algunas veces no existen y tienen que inventarlas.

Antes vendían leche y a cualquier tiro que de rebote paraba en la red, le llamaban golalazos. Y cuando pintaba para 0-0 se sacaban del archivo algún golazo que hubiera anotado alguno de los protagonistas... en otro partido, en otra década. Hazme el chin... favor.

Es muy triste ver a los relatores profesionales tener que rebajarse por unos cuantos pesos...

Se entiende que la crisis está dura, que si no hay público en los estadios, en general le pega a todo mundo, incluidas las televisoras porque al bajar los ingresos de los clubes, es imposible que paguen las millonadas por las trasmisiones.

Por eso, puedes escucharlos desde sus casas, algo increíble.

No viajan a trasmitir porque no tienen para pagar los viáticos de sus cronistas y comentaristas. No me digan, como dicen los de Fox, que para cuidar la sana distancia. Señor, si el estadio está solo, nadie lo va a contagiar, ni usted va a infectar a nadie. No se haga. Además.... ¿los camarógrafos y los fotógrafos son inmortales o cómo?

Luego puede suceder que por tener un internet marca patito te pueda fallar, como una vez le pasó al escandaloso Pietra en un partido de San Luis que trasmitía ESPN y tuvo que dejar un buen rato a Gómez Junco con la trasmisión.

Es una pena que, como Televisa, tengan que traer a un cronista chileno de apellido Tapia o al guatemalteco Morales, de ESPN, porque acá no les dan oportunidad a los buenos relatores de futbol y siguen con los mismos cartuchos quemados de siempre.

Hace unos meses apareció en los campos de tierra de Guatemala un muchacho llamado Federico Choc Pec, narrando un juego de futbol llanero y su forma de hacerlo impresionó incluso a los profesionales del micrófono.

Muchos comentaristas lo elogiaron y algunos se atrevieron a aconsejarle que se siguiera preparando y, con todo respeto, no necesita preparación alguna. Ya sabe más, está mejor preparado y es mejor que muchos que ya narran futbol en Latinoamérica.

Por supuesto que nadie le ofreció trabajo porque tendrían que correr a alguno de los que ya tienen, pero cualquier aficionado de futbol se emocionaría con escucharlo a él en el relato, pero sin tener que pasarle el micrófono cada dos minutos al "analista" en turno que lo que hace es contarte la jugada que usted acaba de ver... con la diferencia que él jugó futbol 15 años como profesional. ¿Y?

Como Oswaldo Sanchez que justifica que los arqueros hagan tiempo haciéndose los lesionados y además presume que eso se los enseñó "un tal Osvaldo Sánchez"... qué cinismo!

Ese muchacho Federico sería ideal para la radio, para poder "ver" el futbol a través de sus palabras, de su relato con una muy aceptable dicción, una velocidad endemoniada y describiendo perfecto la acción con potencia vibrante, con emoción, como deben ser los relatos cuando ésta existe.

Hoy, los cronistas se imaginan cosas y te mienten, gritan y te cuentan cosas de otro partido y se emocionan con "clásicos" hasta de 0-0, con tal de llevar algo de comer a la mesa de su casa y pagar el abono de la tele.

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