MIÉRCOLES 28 SEPTIEMBRE, 2022

Los temores de Rayados

Martes 26 de abril de 2022

El problema de Rayados es de jugadores. El equipo tiene fisuras en todas las líneas porque el nivel de sus futbolistas es muy dispar, incluso, malo.

También hay un detalle, no menos importante, y que tiene que ver con las características de los profesionales. Rayados no tiene plus, no existe un jugador bandera, un distinto, un referente… Todos son obreros y sí se ven algunas gotas de calidad. Sin embargo, en el conjunto, se empareja todo hacia abajo.

Vucetich, cuando se convirtió en prócer en la época dorada, tenía un par de jugadores diferentes. Suazo y Luis Pérez potenciaban al resto. Lucho era símbolo del equilibrio y el empuje; el chileno del gol.

Además, el equipo tenía las cargas muy parejas y futbolistas específicos para cada función. Vucetich contaba con 15 o 16 elementos en muy buen nivel. El que jugara, respondía. Hasta De Nigris tuvo una notable evolución cobijado por el sistema.

Está bueno que el aficionado se ilusione con Vucetich, pero los tiempos son otros. La nostalgia no ayuda. Las comparaciones, tampoco. No es lo mismo.

Hoy al técnico no le funciona su estilo porque el actual grupo de jugadores se armó en función de los nombres y golpes mediáticos, y no de acuerdo a las necesidades. Se pensó que juntando individualidades se iba a dar forma a un gran equipo.

Con Mohamed se trajo gente para su gusto. La herencia la han sufrido luego Alonso, Aguirre y, ahora, Vucetich. Cuatro técnicos disímiles para una misma base de jugadores. Se fueron varios y llegaron otros, pero los que han elegido no han sido precisamente los entrenadores.

Vucetich no es mago. Ningún técnico lo es mientras tengan a disposición a un plantel que no está a tono con la idea. Puede ser que Rayados hoy se defienda mejor, lo que no es un gran logro. Defender es mucho más fácil que atacar y aquí es dónde están los asteriscos.

Rayados no genera porque va hacia arriba por inercia, sin un plan, sin un eje dónde apoyarse.

No tiene gol y eso habla de la descompensación táctica que ofrece, además de insistir con delanteros como Janssen al que no le llegan balones, pero también es un ofensivo incapaz de fabricarse jugadas y echarse encima la responsabilidad de encabezar los avances. No da garantías y reduce la confianza de todos.

Por lo tanto, el bajón actual de Rayados no es casual. Hay suficientes argumentos futbolísticos que lo arrastraron a esta ventana improductiva. Cuando un equipo se siente inseguro le aumentan los temores y Vucetich se ha mimetizado y es cómplice del mal momento.


Twitter: @Mario_Sanchez1

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