VIERNES 21 JUNIO, 2024

Tigres se ridiculiza

Jueves 04 de mayo de 2023

No es la primera vez que Tigres empeora una eliminación con hechos vulgares como sucedió en el final en León. Y no es la primera vez que Tigres se va de una instancia decisiva sin una gota de dignidad.

Porque puedes perder porque el rival te superó, pero Tigres, de arranque, ni siquiera se superó a sí mismo. Nunca advirtió que no era competente en un partido que le absorbió rápidamente la poca ventaja que traía, el futbol y el físico.

Se mostró como un equipo sin rumbo, estéril, nervioso, desequilibrado y hasta inútil para elaborar jugadas decentes.

Un Tigres que ya se comió a un puñado de técnicos confirmó que la toxicidad la lleva por dentro, con futbolistas aburguesados, sin ritmo, pesados y, de pilón, problemáticos, que condicionan al entrenador.

Es mentira que Siboldi iba a patear el tablero. Al contrario, es mucho más probable que lo pateen a él, como lo han hecho con Herrera y el Chima Ruiz.

En Tigres no manda el técnico, sino un grupo de históricos jugadores, quienes han abierto una zona deliberada para hacer y deshacer sin que nadie que se anime a meterle un freno.

Tigres permite que futbolistas como Guzmán haga lo que quiera, aunque ello implique pisotear la imagen del club con todo el circo y la ira que carga el portero.

Guzmán habla cuando él quiere y donde él quiera. Pone condiciones para entrevistas, lo cuidan en las conferencias, pero se le permite hablar tonterías en Twitch junto al chileno Lichnovsky, un central muy común más preocupado en los alcances de su canal que en la evolución de su juego.

También se le permite a Guzmán tener reacciones de escasa altura profesional como las que tuvo con Cota. Guzmán no representa a Tigres, más bien lo ridiculiza.

Pero en un club donde los que definen el camino y la estrategia son los jugadores, es utópico pensar que algo bueno vendrá. Hoy en Tigres contar con un entrenador es un mero formalismo.

De hecho, traen a cualquiera, sin reparar en el gusto ni en el perfil, porque para el caso da lo mismo. Domar a un plantel viciado y altanero como este se necesita más de un milagro que de una idea.

En fin, este Tigres no tendrá cura mientras se empecine en mantener la misma receta. Con Ferretti se debieron ir varios porque vivir de la nostalgia no es sano. La afición se está cansando. Ya rompió todos los espejitos.

El desmesurado y eterno apapacho a los históricos nubla la vista y arrima el precipicio. Ya van tarde si es que no se dieron cuenta.

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