¿SIGUE LA MALARIA?
Viernes 16 de enero de 2026
América Femenil hizo una lectura clara de uno de los grandes problemas que arrastró en torneos anteriores: las lesiones. La constante ausencia de piezas clave, en momentos determinantes de la temporada, terminó por condicionar el rendimiento del equipo y, en consecuencia, sus aspiraciones.
Con ese antecedente reciente, la directiva apostó por una planeación distinta para el torneo actual, reforzando el plantel con múltiples incorporaciones y ampliando la competencia interna, entendiendo que la profundidad ya no era un lujo, sino una necesidad.
La idea parecía bien ejecutada. Más jugadoras, mayor calidad y variantes suficientes para que el cuerpo técnico pudiera rotar, dosificar cargas y enfrentar el desgaste natural de un calendario cada vez más exigente.
América se preparó para no volver a sufrir por la falta de opciones, convencido de que la prevención también pasa por tener un plantel largo y competitivo. Sin embargo, el futbol suele ser caprichoso, y la realidad volvió a poner a prueba esa planificación desde el arranque.
Apenas inició el torneo y las Águilas ya registrarón tres bajas por lesión. Isa Haas sufrió una fractura nasal; Scarlett Camberos presenta una herida en la pierna izquierda; y Annía Mejía se encuentra fuera por un desgarre de cuádriceps. Ninguna de estas situaciones es de gravedad ni las mantendrá alejadas de las canchas por un periodo prolongado, pero el mensaje es claro: la mala racha aún no termina del todo.
Para Ángel Villacampa, el reto vuelve a ser el mismo, aunque en un contexto distinto. Hoy no se trata de apagar incendios con un plantel corto, sino de ajustar piezas, modificar planes y sostener la competitividad sin poder contar, todavía, con el grupo completo.
La diferencia es que ahora existen alternativas, pero eso no elimina la dificultad de construir automatismos, consolidar sociedades y encontrar continuidad cuando las ausencias aparecen de forma recurrente.
América Femenil entendió su pasado reciente y actuó en consecuencia. El problema es que, aunque las lesiones actuales no sean alarmantes, siguen siendo un recordatorio incómodo de una historia que el club busca dejar atrás.
La profundidad del plantel será, una vez más, el factor que marque la diferencia, mientras el cuerpo técnico espera, quizá con algo de resignación, el día en que pueda trabajar sin contratiempos y con todas sus futbolistas disponibles.
X: bachi_hm1994
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